Cuidar a una persona mayor es sinónimo de acompañarla en los cambios físicos y cognitivos que conlleva el envejecimiento.
Esto, que como cuidador es posible que ya practiques, recibe un nombre: acompañamiento emocional.
Ahora bien, ¿eres consciente de su importancia y qué puedes hacer para que tu ser querido se beneficie de él?
En este contenido conocerás algunas herramientas y estrategias prácticas que puedes implementar para mejorar el bienestar emocional en el hogar.
Además, te explicaremos los diferentes tipos de acompañamiento emocional que pueden beneficiar tanto a los ancianos como a sus cuidadores y familiares.
El objetivo es que, entre todos, podáis darle a vuestro mayor el apoyo que necesita a la vez que fortalecéis vuestra relación con él.
Qué significa el acompañamiento emocional
El acompañamiento emocional es el proceso de ofrecer consuelo, comprensión y compañía a una persona, creando un espacio seguro donde puede expresar sus pensamientos y emociones sin temor a ser juzgada.
Por lo tanto, no hablamos de estar presente físicamente, sino de validar los sentimientos del otro y hacerle sentir que es escuchado y valorado.
Cuál es la importancia del acompañamiento emocional en la tercera edad
El acompañamiento emocional es muy importante en la tercera edad, ya que es una etapa marca por transiciones vitales como la jubilación, la pérdida de seres queridos y los cambios propios del envejecimiento.
Debido a estos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) aproximadamente el 14 % de los adultos de 70 años o más tienen algún trastorno mental.
Por eso, sentirse comprendidos ayuda a los ancianos a disponer de más herramientas para procesar sus emociones, afrontar la soledad y, en general, a fortalecer su salud mental.
Tipos de acompañamiento emocional
En el contexto del cuidado de mayores, el tipo de apoyo emocional que se le da a una persona se adapta a sus necesidades específicas según sea familiar, cuidador o mayor.
Acompañamiento emocional para familiares
Para los familiares, el acompañamiento emocional se centra en ayudaros a comprender y aceptar los cambios que experimenta vuestro ser querido.
Así, en terapia se incide en aspectos como:
- Aceptar la nueva realidad: la persona es, físicamente, la misma. Pero es necesario interiorizar que su personalidad está cambiando y que puede experimentar cambios en su forma de expresarse o comportarse.
- Aprender a comunicarse: usar un lenguaje claro y sencillo, hablar despacio, mantener un tono de voz tranquilo y positivo… También, a usar la comunicación no verbal, como una sonrisa o un gesto, para transmitir calidez y seguridad.
- Entender lo que sentís: sentir frustración, tristeza o culpa, es normal. El acompañamiento ayuda a procesarlas para mantener vuestro bienestar emocional.
Además, el acompañamiento para familiares ofrece orientación a la hora de adaptar el hogar para que sea un espacio seguro para vuestro familiar, así como a crear rutinas que reduzcan su agitación y le hagan sentir a gusto.
Acompañamiento emocional para cuidadores
Para cuidadores como tú, el acompañamiento emocional se centra en paliar y manejar los síntomas del agotamiento o burnout que sufren como consecuencia de los altos niveles de estrés a los que están expuestos.
La terapia, aquí, incide en tu autocuidado y te enseña a:
- Reconocer señales de alerta: como sentirse abrumado, cansado, irritable, aislado, con cambios en el sueño o el apetito, dolores de cabeza o pérdida de interés en actividades que antes disfrutabas.
- Priorizar tu propio bienestar: con buenos hábitos como mantener una alimentación saludable, realizar ejercicio físico regular y asegurar un sueño de calidad.
- Comprender que no tienes que hacerlo todo solo/a: saber cómo pedir ayuda a familiares, amigos o buscarla en grupos de apoyo y asociaciones.
- Manejar tus propias emociones: como la frustración, la tristeza o el enojo, que son comunes en la labor de cuidado.
- Establecer límites saludables: para evitar la sobrecarga y proteger tu tiempo personal.
Con todo esto, sentirás que dispones de un espacio seguro para procesar tus sentimientos y desarrollar nuevas estrategias de afrontamiento mientras cuidas.
Acompañamiento emocional para los mayores
En las personas mayores, el acompañamiento emocional va enfocado a afrontar las transiciones de la vida y a gestionar los sentimientos que conllevan.
La terapia ahonda en tres aspectos principales relacionados con la gestión emocional:
- Identificar y gestionar síntomas emocionales que suelen estar subdiagnosticados, como la tristeza persistente.
- Combatir la soledad mediante actividades compartidas con seres queridos y compañeros de centros de día o de residencia.
- Estimular las capacidades mentales y las emociones positivas con terapia ocupacional, arteterapia, terapia con animales de compañía y el disfrute de la música, la lectura o los juegos de mesa.
Este trabajo suele hacerse en sesiones individuales o grupales donde se abordan sus preocupaciones y se les proporcionan estrategias para superarlas.
El cuidador, junto con la familia, suele estar en una posición privilegiada para detectar fluctuaciones en su estado de ánimo.
Por eso, en caso de que los familiares no puedan asistir a su mayor, lo más recomendable es contar con el apoyo de un mismo cuidador profesional a domicilio.
Terapia de acompañamiento emocional: cómo funciona
La terapia de acompañamiento emocional, también conocida como psicoterapia para adultos mayores, se desarrolla a través de sesiones con un terapeuta especializado en geriatría.
En ellas se abordan los desafíos emocionales, psicológicos o conductuales de esta etapa de la vida, todo de forma guiada.
Sesiones guiadas por profesionales, adaptadas a mayores
Las sesiones de psicoterapia para mayores suelen construirse bajo el paraguas de distintos enfoques terapéuticos.
El más importante y utilizado como base es el de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), que ayuda a identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento negativos.
Se combina con la Terapia de reminiscencia, que rescata ciertos recuerdos para reforzar la identidad y el sentido de la vida, y con terapias artísticas, musicales y de grupo, para favorecer la expresión emocional y la socialización.
En la práctica, una sesión de acompañamiento emocional para mayores se desarrolla de la siguiente manera:
- La sesión comienza con la creación de un ambiente seguro y empático para que el mayor sentirse cómodo para expresarse libremente.
- Se dialoga sobre las preocupaciones, sentimientos y los cambios vitales que esté experimentando el mayor.
- El terapeuta guía al mayor a identificar patrones de pensamiento disfuncionales y a desarrollar estrategias para modificarlos.
- Durante la sesión, se estimula la memoria y la expresión emocional mediante fotografías, música u objetos conectados a experiencias del pasado del mayor.
- Dependiendo del formato, se fomenta el sentido de pertenencia mediante dinámicas de grupo, donde el mayor puede interactuar con otros individuos.
La sesión concluye con un resumen de los puntos clave y con el establecimiento de pequeños objetivos o reflexiones para la semana.
Herramientas de acompañamiento emocional para adultos mayores
Ya sea en el contexto de una sesión de terapia, como en el del acompañamiento emocional en casa, hay algunas herramientas que están especialmente indicadas para adultos mayores:
Mindfulness, ejercicios de respiración, diarios emocionales
El mindfulness y la meditación son prácticas que promueven la atención plena, invitando a la persona a concentrarse en el momento presente sin juicios ni distracciones.
El escaneo corporal, por ejemplo, dirige la atención a diferentes partes del cuerpo para identificar y liberar tensiones.
Los ejercicios de respiración, por su parte, calman el sistema nervioso y reducen la ansiedad.
Finalmente, llevar un diario emocional ayuda a procesar y reconocer las emociones en lugar de reprimirlas, porque da pie a la autorreflexión en un espacio privado y seguro.
Actividades fáciles de implementar en el hogar
Además de las anteriores herramientas emocionales, es igual de importante llevar a cabo otro tipo de actividades.
Por ejemplo: la estimulación cognitiva es imprescindible para mantener la mente activa, y esto puede hacerse en casa con juegos como rompecabezas, sudokus, crucigramas y juegos de memoria.
La actividad física moderada también ayudará a tu familiar a mejorar su bienestar general. Es suficiente con realizar caminatas, yoga muy suave o bailar, siempre que el ejercicio se adapte a sus capacidades individuales.
Por último, introduce alguna labor que le dé sentido de propósito y potencie su autoestima, como la pintura o la jardinería.
Uso de tecnología y apps de apoyo emocional para mayores
La tecnología ha abierto nuevas oportunidades para el apoyo emocional de las personas mayores, y ya existen distintos tipos de aplicaciones móviles que pueden ser de gran ayuda:
- Apps de meditación y bienestar con meditaciones guiadas, ejercicios de respiración y música relajante.
- Chatbots de apoyo emocional basados en la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC).
- Plataformas de conexión social mediante videollamadas y mensajes con familiares y amigos.
- Apps de seguimiento de monitorización del estado de ánimo.
- Apps de estimulación cognitiva con juegos y ejercicios que estimulan la memoria, la atención y otras habilidades mentales.
- Apps de terapia en línea, ideales para aquellos que tienen dificultades para desplazarse.
Opta por aplicaciones que sean fáciles de usar, que ofrezcan soporte en el idioma preferido y que se adapten a los intereses de tu ser querido.
Apoyo a cuidadores y familiares
En el apoyo a cuidadores y familiares, una línea de trabajo esencial es cómo relacionarse con la persona mayor.
La forma en que interactuamos con ellos no solo afecta su estado de ánimo, sino que también puede influir en su percepción de la realidad y en su capacidad para hacerle frente día a día.
Por eso, el vínculo debe basarse en la empatía y la comprensión, sobre todo a través de la comunicación. Esto es lo que veremos en el siguiente apartado.
Estrategias de escucha activa y contención
Tanto la escucha activa como la comunicación asertiva son la base de un buen acompañamiento, porque facilitan conectar con el mundo emocional del mayor y evitar que pueda sentirse frustrado al interactuar con su entorno.
Algunas estrategias que puedes implementar para lograrlo son:
- Habla con un tono pausado y amable, usando frases sencillas y una entonación clara.
- Mira a los ojos y elimina las distracciones para lograr conexión real.
- Evita insistir en razonar cuando eso genere frustración innecesaria: si no comprenden, simplemente adapta tu comunicación.
- Potencia la comunicación no verbal: un gesto cariñoso, una sonrisa auténtica, un apretón de manos valen mucho cuando el lenguaje falla.
- Evita confrontaciones y nunca desacredites lo que sienten o piensan, aunque su percepción no se ajuste a la realidad que tú percibes.
- Si repiten preguntas o muestran conductas repetitivas, redirige su atención hacia actividades o recuerdos agradables que les aporten calma, usando la técnica de la redirección o la distracción de forma positiva.
Así, frases como «otra vez» o «eso no es así» sólo aumentan su inseguridad y pueden llevar a la persona mayor a la tristeza o el enfado.
En cambio, expresiones como «no te preocupes, estoy aquí contigo» o «vamos a hacerlo juntos» la ayudan a sentirse segura y acompañada.
Consejos prácticos para mantener el bienestar emocional en casa
Tu relación con quien cuidas es importante, pero hay otros aspectos que no debes descuidar en casa para que todo funcione y tú también puedas cuidarte:
- Delega tareas en otros familiares o amigos, o considera servicios de respiro para tener tiempo para ti y no sentirte sobrepasado/a.
- Prioriza dormir lo suficiente, llevar una dieta nutritiva y hacer ejercicio regularmente.
- Únete a un grupo de apoyo para cuidadores; compartir tus experiencias con personas que entienden por lo que pasas es liberador.
- Dedica momentos cada día o semana a actividades que disfrutes y que no estén relacionadas con el cuidado.
Si es necesario, un cuidador profesional a domicilio facilita que tengas tus momentos de respiro con la tranquilidad de que la persona dependiente sigue atendida.
Cuándo buscar ayuda profesional
A pesar de mantener una rutina fija de cuidados, es posible que empieces a notar que tus responsabilidades diarias se vuelven difíciles de manejar.
Esta es una de las primeras señales que indican la necesidad de intervención profesional, junto a otras que veremos en el siguiente apartado, tanto para ti como para tu familiar.
Señales de que se necesita acompañamiento emocional
Es importante saber distinguir entre el estrés normal del día a día y las señales de que se necesita acompañamiento emocional profesional.
Si estás al lado de quien cuidas día a día, podrás identificarlas en seguida:
- Tristeza persistente o depresión: sentimientos de desesperanza, vacío o tristeza que no desaparecen.
- Pérdida de interés: abandono de actividades o pasatiempos.
- Aislamiento social: evita el contacto con amigos o familiares de forma progresiva.
- Ansiedad o miedo abrumador: preocupación constante, ataques de pánico o miedos irracionales sobre la muerte, la enfermedad o la independencia.
- Alteraciones del sueño o apetito: dificultad para dormir, insomnio o cambios en los hábitos alimenticios.
- Dificultad para adaptarse a cambios: problemas para afrontar eventos como una mudanza, la jubilación o un nuevo diagnóstico.
Todo esto indica que tu ser querido está atravesando un momento delicado y que necesita apoyo.
Sin embargo, este no siempre podrá venir de ti, porque tú también puedes pasar por lo mismo en algún momento.
Pero, aunque tu bienestar es esencial para poder seguir cuidando de tu familiar, esto no significa que tengas que dejar de hacerlo.
Puedes apoyarte en cuidados profesionales en tu domicilio como los de Sanitas Blua Senior, que se adaptan a tus necesidades y tiempos.
Con ellos, un cuidador acude al hogar para cuidar a tu mayor durante unas horas o unos días para ofrecer toda la atención necesaria en movilidad, higiene, medicación y alimentación.
Además, como están especializados en demencias, conocen el universo emocional del mayor y pueden ofrecerle el acompañamiento que necesita.
Si tú también quieres conocerlo, encontrarás muchos en la biblioteca de Sanitas Tercera Edad, donde podrás seguir aprendiendo sobre demencias y cómo cuidar mejor de la mano de nuestros profesionales sanitarios.