Ancianos y nuevas tecnologías son dos conceptos que quizá percibas como incompatibles.
¿Y si te dijéramos que la tecnología para mayores puede cambiar tu día a día como cuidador?
Si cuidas de tu madre, tu padre o tu pareja, seguramente te preocupa que no se caiga, que tome bien la medicación, que pueda hablar con el médico sin pasar horas en la sala de espera o que no se sienta tan solo.
Los dispositivos para personas mayores dan solución a cada una de estas situaciones sin ser necesario que tú estés presente: tu familiar puede usarlos de manera autónoma y ganar en calidad de vida.
A lo largo del artículo verás cuáles utilizan ya muchos cuidadores y cómo integrarlas poco a poco en la rutina de tu familiar, con consejos para superar las dificultades iniciales y hacer el proceso más sencillo.
Por qué la tecnología es clave en el envejecimiento activo
Cuando se elige bien, la tecnología se convierte en el facilitador de una forma de envejecer más saludable y segura .
En el siguiente apartado, y a lo largo del contenido, veremos cómo puede hacerlo y qué aporta su uso.
Autonomía, seguridad y calidad de vida
Para entender la utilidad de la tecnología en el día de un mayor, pongamos el foco en los teléfonos inteligentes. ¿Cómo pueden estos aparatos facilitarle la vida a un anciano? Por ejemplo:
- Puede recordarle a diario qué medicinas debe tomar y a qué hora.
- Puede hablar por videollamada por su médico ante cualquier urgencia.
- Puede apretar un botón que avise a los sistemas sanitarios, en caso de caída.
Además, gracias a la tecnología, las personas mayores pueden seguir teniendo autonomía en sus actividades cotidianas.
Esto tiene impacto directo en su salud mental y emocional, pues tienen una sensación de mayor control e independencia y, con ello, su autoestima mejora.
Ancianos y nuevas tecnologías también es sinónimo de seguridad, pues ya existen sistemas de monitorización de la salud que detecta cambios en los hábitos (si deja de levantarse a su hora habitual o si no come regularmente, por ejemplo) y avisan a los familiares directos.
Dónde aporta más valor a las personas mayores
La tecnología aporta más valor cuando resuelve problemas muy concretos de tu día a día como cuidador: mantener a tu familiar seguro en casa, facilitar el seguimiento de su salud y ayudarle a sentirse acompañado. Veamos cómo lo hace, en los siguientes apartados.
Seguridad y autonomía en el hogar
Los hogares inteligentes están mejorando la vida de las personas mayores, gracias a estar equipados con dispositivos que funcionan de manera automatizada y que pueden controlarse a distancia y con la propia voz:
- Sensores de movimiento que pueden detectar si la persona se ha caído y, de manera automática, enviar una alerta a los contactos de emergencia.
- Sistemas de vigilancia con visión nocturna que permiten saber si el anciano se levanta durante la noche .
- Timbres con vídeo cuya imagen puede verse desde un móvil para saber quién pica a la puerta sin moverse.
- Cerraduras inteligentes que facilitan abrir la puerta a distancia.
- Dispensadores automáticos de medicinas que recuerdan y notifican cuando es hora de tomar cada fármaco.
Sin duda, esta especie de red de vigilancia cambia para mejor cómo envejecen los adultos mayores en sus hogares.
Salud y seguimiento a distancia
La teleasistencia para personas mayores supone un cambio radical en la forma de acceder a la salud, sobre todo para aquellas que tienen problemas de movilidad.
En lugar de esperar semanas por una cita con el cardiólogo, ahora pueden conectarse con su médico desde casa.
No solo eso, sino que ya existen aplicaciones de telemedicina que monitorizan estado de salud del mayor; si algo se sale de lo normal, la aplicación envía una alerta.
Por último, las plataformas de teleconsulta democratizan el acceso a especialistas por parte de la población rural, que a menudo se encuentra aislada y no puede acceder a determinados servicios de salud.
En esos casos es buena idea contar con cuidados profesionales a domicilio, un tipo de atención flexible en horarios y frecuencia, que incluye la ayuda de un gerocultor y otros especialistas, como el fisioterapeuta geriátrico.
Comunicación, ocio y vida social
La tecnología también tiene un impacto emocional, y es que consigue que los mayores permanezcan en contacto con sus familiares, también con los más lejanos.
Ya sea por teléfono o videollamada, pueden compartir un momento de calidad con sus seres queridos, aunque haya cientos de kilómetros de por medio.
Es así como al unir ancianos y nuevas tecnologías, tenemos el antídoto perfecto contra la soledad no deseada, que según la OMS es un factor de riesgo para la salud comparable al tabaquismo o la obesidad.
Tecnologías más útiles para el día a día
No todas las soluciones digitales encajan igual de bien en el día a día; por eso, en este apartado verás ejemplos de tecnologías para personas mayores que ya usan muchos cuidadores.
Dispositivos y aplicaciones prácticas
Cuando buscas los mejores dispositivos para personas mayores, la clave no está en que sean los más avanzados, sino en que sean fáciles de usar y realmente ayuden a tu familiar a desenvolverse mejor en casa. Aquí algunos ejemplos:
- Relojes inteligentes: además de controlar los principales parámetros de salud, registran caídas, tienen botón SOS que alerta a emergencias, y permiten recibir llamadas sin necesidad de sacar el móvil.
- Aplicaciones de recordatorio de medicación: Medisafe, MediSafe o MyTherapy son las más conocidas, y se sincronizan con el teléfono de la persona mayor para enviar notificaciones exactas para cada medicamento.
- Asistentes de voz inteligentes: sirven para controlar la casa, pero también para programar recordatorios, reproducir música, realizar videollamadas… Todo, con la voz.
- Tablets y smartphones accesibles: son dispositivos diseñados para ancianos, por lo que son más fáciles de utilizar. Por ejemplo, cuentan con una pantalla a tamaño mayor y requieren menos precisión táctil.
- Aplicaciones de estimulación cognitiva: Lumosity, Fit Brains o similares ofrecen juegos diseñados para mantener la mente activa y ralentizar el deterioro cognitivo.
- Pulsera o collar de teleasistencia: son pequeños dispositivos portátiles con botón SOS que, al pulsarlos durante unos segundos, alertan a una central de emergencias 24/7 y a los contactos de confianza.
Al final, se trata de crear un pequeño ecosistema tecnológico a su medida: quizá un reloj para emergencias, una tablet para videollamadas y entretenimiento, y una app para organizar la medicación.
Dificultades para usar tecnología en la tercera edad
Al introducir la tecnología en la vida de una persona, encontrarás muchas resistencias lógicas, muchas de ellas debido a las dificultades propias de la edad.
Entender cuáles son te ayudará a elegir herramientas más sencillas y plantear el aprendizaje sin prisas ni frustración, así que sigue leyendo.
Barreras de accesibilidad y aprendizaje
Las principales barreras son las que tienen que ver con aprender a usar nuevos aparatos y la accesibilidad de estos.
Por ejemplo: muchas aplicaciones tienen texto pequeño, contrastes bajos e interfaces poco pensadas para los dedos de los adultos mayores.
A esto se le suman los tan comunes temblores de las manos , dificultando tocar los botones de las pantallas táctiles. Además, el audio puede no ser suficientemente alto para algunas personas.
Tampoco hay que olvidar que no todas las personas mayores tienen conexión WiFi en casa.
Miedo y falta de acompañamiento
Las personas mayores de hoy no han trabajado antes con tecnología, así que algunas sienten miedo al usar un dispositivo nuevo.
Temen cometer un error que lo bloquee, que les cobre dinero sin querer, caer en estafas… Esto puede llegar a generarles un alto grado de ansiedad , por lo que es importante acompañarlos y motivarlos en su aprendizaje.
¿Cómo? Enseñando con paciencia, dejando que tome notas y que repita los pasos las veces que necesite.
Además, es importante que vea la utilidad real de apartado: si un anciano cree que un teléfono inteligente solo sirve para recibir llamadas, probablemente no se esfuerce por aprender. Pero si sabe que con él puede ver a sus nietos en videollamada cada semana, entonces sí que vale la pena el esfuerzo.
Cómo empezar con la tecnología sin complicaciones
Dar el primer paso no requiere grandes inversiones ni llenar la casa de aparatos; basta con elegir una tecnología para personas mayores que tenga sentido para tu familiar y empezar por algo sencillo. Veámoslo:
Primeros pasos sencillos y seguros
A continuación verás cómo podéis avanzar juntos paso a paso, sin prisas y con mucha paciencia:
- Motiva a tu familiar: no empieces diciéndole a tu padre: "Vamos a aprender a usar el teléfono inteligente." Empieza con: "Quiero que podamos hablar por vídeo los domingos para que veas a los niños." La motivación personal es el motor del aprendizaje.
- Elige un dispositivo sencillo: no es necesario un smartphone de última generación. Un teléfono sencillo con botones grandes (no pantalla táctil) y botón SOS es más apropiado.
- Configura la accesibilidad: antes de que tu ser querido use el dispositivo, configúralo. Aumenta el tamaño del texto al máximo, activa la lectura en voz alta y aumenta el volumen. Reduce el número de iconos en la pantalla de inicio y deja solo lo esencial.
- Enseña una función cada vez: no intentes enseñar todo en un día. Haz sesiones semanales de 30-45 minutos, cada una dedicada a una función o aplicación. Escribe los pasos en papel, para que pueda consultarlos y practicar.
- Haz refuerzo positivo: cada vez que la persona mayor logre hacer una videollamada sola, celébralo. Si olvida cómo hacerlo la próxima semana, repite el proceso con él o ella.
Hasta que domine el dispositivo, procura que siempre tenga alguien a quien llamar si algo falla, ya seas tú o un vecino de confianza. No debe quedarse bloqueado sin ayuda.
Qué tecnología elegir según cada perfil
No necesita lo mismo una persona mayor que vive sola en su domicilio que otra con problemas de movilidad o con un deterioro cognitivo que requiere supervisión frecuente.
A continuación, te damos algunas recomendaciones por perfil que te ayudarán a decidir:
Personas mayores que viven solas
Para la persona mayor que viva sola, la prioridad es la seguridad y la comunicación de emergencia.
Lo esencial, en este caso, podría ser un reloj inteligente con GPS, monitorización de caídas y botón SOS. Así, si tiene un accidente, alertará automáticamente a los servicios de emergencia con su ubicación exacta.
En complemento, puede tener una tablet o móvil adaptado para poder usar una aplicación de teleasistencia, o instarla en el propio reloj si este lo permite.
Para seguridad extra, es buena idea instalar un sistema de sensores no-intrusivos en el hogar que detecte cualquier inactividad anormal y envíe una alerta.
Mayores con problemas de movilidad
Si tu mayor padece artritis, osteoporosis, o simplemente movilidad reducida, a las soluciones anteriores puedes añadir un asistente de voz (Alexa o Google Home), para automatizar la casa:
- Luces que se encienden con comandos de voz.
- Termostato que ajusta la temperatura hablando.
- Enchufes inteligentes que controlan televisores u otros aparatos.
- Cerraduras inteligentes.
Todo esto evita que tu familiar tenga que desplazarse y minimizas el riesgo de caídas.
La figura del gerocultor o cuidador profesional es especialmente útil en este contexto, ya que sabe cómo adaptar la casa tanto para prevenir como para actuar en caso de accidente.
Personas que necesitan apoyo o supervisión
Este perfil incluye a personas con demencias tempranas , deterioro cognitivo moderado, o aquellos que necesitan de supervisión constante.
En este caso, lo ideal es un cuidador presente, pero la tecnología para mayores puede suplirte cuando tengas que salir un momento de casa, por ejemplo:
- Monitorización inteligente: imprescindible. En España, contamos con sistemas como el de la Universidad de Valladolid + CARTIF que usan sensores infrarrojos y de temperatura (no cámaras) para saber si tu familiar ha comido, ha tomado medicinas, ha salido de casa a hora adecuada. Si algo es anormal, se alerta al cuidador.
- GPS con geofence: un reloj o pulsera con GPS que permita saber dónde está la persona mayor en tiempo real. Además, se puede configurar una zona segura (por ejemplo, su casa y el mercado cercano). Si sale de esa zona, recibes una alerta en tu móvil.
- Recordatorios automáticos: aplicaciones configuradas que recuerdan medicinas, citas médicas, cuando hay que tomar agua, cuando hay que levantarse… También confirman cuando se ha completado la tarea.
Además, en personas dependientes es preferible simplificar la comunicación mediante dispositivos específicos para personas mayores, que solo muestran los contactos importantes (hijos, nietos, médico) y tienen muy pocas funciones para no abrumar.
Sin embargo, si el grado de dependencia es elevado, los servicios de ayuda a domicilio de Sanitas Blua Senior son el complemento ideal a la tecnología.
En ellos, un gerocultor formado y con experiencia supervisa a tu familiar en su cuidado personal completo, la alimentación, la medicación y la movilidad diaria. También interactúa con él para estimularle y, en general, le hace compañía.
Nuestro consejo es que no esperes a sentirte completamente desbordado/a para pedir ayuda. Actuar pronto previene situaciones de crisis y garantiza que tanto tú como tu familiar mantengáis calidad de vida y bienestar emocional .
Si además quieres seguir aprendiendo sobre demencias y cómo cuidar mejor, encontrarás muchos más contenidos como este en la biblioteca de Sanitas Tercera Edad.
Referencias:
- Careium. (s. f.). Alarmas personales y dispositivos de teleasistencia. Careium. https://www.careium.com/es/soluciones-de-teleasistencia/alarmas-personales-dispositivos-de-teleasistencia/
- Fundación Neurociencias. (s. f.). Cómo las herramientas digitales promueven el envejecimiento activo y combaten la soledad no deseada. Fundación Neurociencias. https://fneurociencias.org/como-las-herramientas-digitales-promueven-el-envejecimiento-activo-y-combaten-la-soledad-no-deseada/
- Hikvision. (s. f.). Monitorización inteligente para el cuidado de mayores. Hikvision. https://www.hikvision.com/es/newsroom/blog/monitorizacion-inteligente-para-el-cuidado-de-mayores--inteligen/
- Pontificia Universidad Católica de Chile. (2026). Ansiedad tecnológica y temor al error: las barreras de las personas mayores en el uso de la tecnología (Tutores digitales: Manual para personas mayores). Visión Universitaria. https://visionuniversitaria.uc.cl/universidad-y-sociedad/tutores-digitales-manual-personas-mayores/
- Universidad de Valladolid. (2021). Un sistema de monitorización no intrusiva permite una mayor autonomía de las personas mayores en el hogar. Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+I). https://ucc.uva.es/un-sistema-de-monitorizacion-no-intrusiva-permite-una-mayor-autonomia-de-las-personas-mayores-en-el-hogar/
- WHO. (2025). Mental health and social connection (Report EB156/8). World Health Organization. https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB156/B156_8-en.pdf
- WIN. (2024). Abuelos digitales: 5 consejos de tecnología básica para adultos mayores. WIN. https://win.pe/blog/abuelos-digitales-5-consejos-de-tecnologia-basica-para-adultos-mayores/