Calcula tu seguro Te llamamos
para contratar
Contacto telefónico
Resuelve tus dudas
L-V de 8:00h a 22:00h
S-D de 10-14h y 16-20h
917210587
Si quieres contratar un seguro te llamamos gratis
L-V de 9:00h a 21:00h
Por favor, compruebe el teléfono insertado, el número proporcionado no es correcto. Debes introducir un teléfono para que te podamos llamar.
Introduzca su nombre, por favor Introduzca su nombre, por favor

Tipos de glaucoma y su tratamiento

El glaucoma es una de las causas más frecuentes de ceguera en los países desarrollados y se produce como consecuencia del daño ocurrido en el nervio óptico, que es el encargado de llevar al cerebro toda la información visual para su procesamiento y transformación en imágenes. El daño se produce generalmente por el aumento de la presión intraocular (PIO) del ojo al cerebro, por falta de drenaje del humor acuoso.

La mayoría de las personas afectadas no presentan síntomas en las primeras fases de la enfermedad defectos en el campo visual y pérdida progresiva de visión) y cuando éstos se producen suele ser debido a que la enfermedad se encuentra en una fase avanzada de desarrollo. De ahí la importancia de someterse a una revisión ocular periódica a partir, preferiblemente, de los 45 años de edad, ya que ello permitiría su detección precoz y, como consecuencia, mejores opciones de tratamiento.

Tipos de glaucoma

Se diferencian distintos tipos de glaucoma en función del daño que se produce en el nervio óptico:
  

  • Glaucoma de ángulo abierto (crónico): es el más frecuente y tiende a ser hereditario. Sin que se conozca la causa, la presión intraocular aumenta lentamente, por lo que su evolución es igualmente lenta. Inicialmente no causa síntomas, que se inician con la pérdida de visión periférica (visión túnel). Cuando esto se produce significa que la enfermedad se encuentra ya en una fase avanazada y puede conducir a la ceguera.
  • Glaucoma de ángulo cerrado (agudo): se produce de forma súbita al aumentar rápidamente la presión intraocular. Causa dolor intenso, visión borrosa, enrojecimiento y sensación de inflamación del ojo, náuseas y vómitos. Requiere una asistencia especializada urgente. Las gotas que se utilizan para dilatar la pupila en la realización de pruebas oculares y algunos medicamentos pueden causar este tipo de glaucoma. También hay que tener en cuenta que cuando se produce en un ojo es probable que más tarde ocurra en el otro.
  • Glaucoma congénito: es hereditario y el niño nace con él, a causa de un desarrollo anormal del ojo. Los primeros síntomas se aprecian a los pocos meses de vida: opacidad en la parte anterior del ojo, agrandamiento de uno o los dos ojos, lagrimeo y sensibilidad a la luz.
  • Glaucoma secundario: se como consecuencia de ciertas enfermedades oculares previas, traumatismos, alguna enfermedad sistémica o el uso de corticoesteroides.
tipos y tratamiento del glaucoma

Tratamiento del glaucoma

En términos generales, el objetivo del tratamiento será en todo momento la reducción de la presión intraocular, aunque será diferente en cada caso, dependiendo del tipo de glaucoma:
  

  • Glaucoma de ángulo abierto: no se puede curar, pero se puede frenar su evolución y controlar los síntomas. Habitualmente se utilizan colirios específicos que resultan eficaces en la mayoría de los casos. No obstante, puede ser necesario en algunos casos practicar una iriditomía por láser o, en los casos más graves, realizar una intervención quirúrgica para liberar el humor acuoso acumulado y reducir la presión intraocular. Son necesarias revisiones periódicas para prevenir la ceguera.
  • Glaucoma de ángulo cerrado: si no se trata de forma inmediata puede causar la ceguera en unos pocos días. El tratamiento puede ser con colirios específicos u otros medicamentos administrados por vía oral o intravenosa. También puede ser necesario practicar una iriditomía, no sólo para aliviar la presión intraocular, sino también para prevenir un nuevo episodio.
  • Glaucoma congénito: el tratamiento es necesariamente quirúrgico y tiene un buen pronóstico si se realiza a tiempo.
  • Glaucoma secundario: es necesario en primer lugar tratar la enfermedad que causa el aumento de la presión intraocular, pues es posible que de este modo desaparezcan los síntomas. Sin embargo, esto puede no ser suficiente y hacer necesario tratar de manera específica el glaucoma.
Sanitas - Bupa

SANITAS

Este contenido ha sido escrito por médicos especializados de los centros y Hospitales de Sanitas.

Nuestro propósito es promover vidas más largas, sanas y felices y un mundo mejor.

La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares. En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc... que se citarán únicamente con finalidad informativa. La utilización de este servicio se lleva a cabo bajo la exclusiva responsabilidad de los usuarios.

En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc... que se citarán únicamente con finalidad informativa. La utilización de este servicio se lleva a cabo bajo la exclusiva responsabilidad de los usuarios.

La utilización de este servicio se lleva a cabo bajo la exclusiva responsabilidad de los usuarios.

Te Llamamos Calcula tu seguro