¿Cuáles son los síntomas de la rubeola?

La rubeola es una infección causada por un virus cuya principal característica clínica es la aparición de una erupción cutánea que puede mantenerse hasta dos semanas. Se adquiere a través del aire o por contacto directo con las personas infectadas. También se puede transmitir por vía materno-infantil (rubeola congénita), causando el aborto, la muerte fetal o malformaciones congénitas.

Por esta razón, siempre se pregunta a las mujeres embarazadas si han tenido la enfermedad o están vacunadas, aunque es importante saber que las personas que la han sufrido y no fueron inmunizadas con la vacuna pueden volver a tener la enfermedad, pues en contra de lo que sucede con el sarampión, el hecho de haberla tenido no proporciona la inmunidad. Incluso alguno de los adultos que fueron vacunados en la infancia podrían adquirir esta enfermedad si no reciben una dosis de refuerzo.

Rubeola

La vacuna contra la rubeola es la denominada triple vírica, que también protege frente al sarampión y las paperas. La primera dosis se administra entre los 12 y 15 meses de edad y la segunda entre los 4 y 6 años. A las mujeres que desean tener su primer hijo se les realiza un análisis de sangre para comprobar si está inmunizadas. De no ser así, se les administra la vacuna, pero deben evitar quedar embarazadas durante los 28 días siguientes. De hecho, el embarazo es una de las contraindicaciones de la triple vírica.

Síntomas de la rubeola

La rubeola cursa de diferentes maneras en niños y adultos, aunque en aproximadamente la mitad de los casos es completamente asintomática. Mientras que en los primeros apenas produce síntomas y estos duran unos pocos días, en los adultos es habitual que presenten fiebre, malestar general, dolor de cabeza y rinorrea.

Todos ellos se producen antes de la aparición de las erupciones cutáneas características de esta enfermedad, que tienen la apariencia de manchas rosadas y que se dan fundamentalmente en la cara, aunque pueden extenderse a otras partes del cuerpo. En el 20% de los casos surgen pequeñas vesículas rojas en el paladar, a lo que se conoce como la señal de Forchheimer.

También se pueden presentar dolores musculares y articulares (especialmente en los adultos), conjuntivitis, y en raras ocasiones algún hematoma.

La rubeola es generalmente una infección leve y el tratamiento se limita a controlar los síntomas, especialmente la fiebre.

 

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