¿Qué es la demencia en la enfermedad de Pick?
La enfermedad de Pick es una forma específica de demencia, que forma parte de un grupo de enfermedades neurodegenerativas que afectan principalmente a los lóbulos frontal y temporal del cerebro.
La enfermedad está asociada con la acumulación anormal de una proteína denominada tau en determinados grupos de neuronas, originando inclusiones neuronales conocidas como cuerpos de Pick. La forma de presentación de la enfermedad, así como su evolución, puede variar de una persona a otra, en función de las áreas cerebrales afectadas. Estas áreas intervienen en funciones relacionadas con la conducta, la personalidad, el lenguaje, la planificación y la toma de decisiones. Por este motivo la enfermedad puede manifestarse con cambios importantes en el comportamiento y la personalidad o con alteraciones progresivas del lenguaje.
Cómo acompañamos según la evolución de la enfermedad de Pick
Aunque no existe una evolución idéntica ni unas fases rígidas para todas las personas, desde el punto de vista de los cuidados, podemos diferenciar fases inicial, intermedia y avanzada para ajustar progresivamente la atención a los cambios conductuales, comunicativos, físicos y funcionales.
Fase inicial de la enfermedad de Pick: cambios de conducta y personalidad
Los primeros síntomas pueden ser sutiles y confundirse con cambios de carácter o de personalidad. Son frecuentes la desinhibición social, la apatía, la pérdida de iniciativa, cambios en la conducta alimentaria, la irritabilidad y los comportamientos repetitivos o compulsivos. Estos síntomas son manifestaciones de la enfermedad y no comportamientos voluntarios de la persona.
En esta etapa el acompañamiento se orienta a establecer rutinas estructuradas y predecibles, efectuar una supervisión adaptada y e implementar estrategias para reducir situaciones de riesgo, procurando mantener la autonomía, las capacidades preservadas y las actividades que la persona todavía realiza por sí misma.
Fase intermedia de la enfermedad de Pick: alteraciones del lenguaje y mayor dependencia
A medida que progresa la enfermedad, pueden aumentar las dificultades para la comunicación y aparecer o hacerse más evidentes los problemas para encontrar palabras, hablar, comprender el lenguaje o mantener una conversación. Algunas personas desarrollan formas de afasia progresiva y necesitan cada vez más ayuda en sus para llevar a cabo sus actividades cotidianas.
Adaptamos la forma de comunicación, utilizando mensajes sencillos y breves, respetando el tiempo de respuesta. Reforzamos el trabajo de logopedia y utilizamos apoyos alternativos cuando resultan necesarios para mantener el mayor tiempo posible las capacidades de comunicación, mientras ajustamos los cuidados al aumento de la dependencia.
Fase avanzada de la enfermedad de Pick: cuidados integrales y confort
En fases avanzadas pueden aparecer una pérdida importante del lenguaje, mayor dificultad para comunicarse, rigidez, alteraciones de la movilidad y la marcha y una mayor necesidad de apoyo para las actividades diarias.
La atención se orienta a brindar cuidados integrales, prevenir y tratar complicaciones, aliviar los síntomas preservando el confort y mantener la seguridad y la dignidad de la personas, adaptando las intervenciones a sus necesidades y preferencias.
Nuestro plan de atención para la demencia en la enfermedad de Pick
El plan se diseña a partir de una valoración integral, y se revisa y adapta periódicamente conforme cambian las necesidades.
- Objetivos generales. Proporcionamos un entorno seguro y adaptado, cubrimos las necesidades cotidianas y realizamos un seguimiento de la salud, buscando mantener la autonomía posible y favorecer el bienestar y la calidad de vida.
- Objetivos cognitivos, emocionales y conductuales. El trabajo se centra especialmente en los cambios de personalidad y comportamiento. Adaptamos rutinas y formas de acompañamiento ante la desinhibición, apatía, irritabilidad o conductas compulsivas, identificando sus posibles desencadenantes (dolor, malestar, necesidades no cubiertas) y prestando especial atención a aquellas situaciones que puedan generar riesgos para la propia persona o para su entorno. El apoyo psicológico ayuda a abordar los cambios emocionales que puedan aparecer.
- Objetivos comunicativos. Ante la pérdida progresiva del lenguaje, buscamos conservar la capacidad de comunicación durante el mayor tiempo posible. La logopedia trabaja las habilidades conservadas e incorpora estrategias o sistemas alternativos de comunicación cuando hablar o comprender resulta cada vez más difícil.
- Objetivos físicos. Trabajamos movilidad, equilibrio y prevención de caídas cuando aparecen rigidez, lentitud o alteraciones de la marcha. En fases avanzadas los cuidados se adaptan a necesidades relacionadas con cambios postulares, alimentación y deglución, continencia y la prevención de complicaciones asociadas a un estado de mayor dependencia.
- Orientación y estimulación en un entorno adaptado. Las actividades y rutinas se ajustan a las capacidades conservadas y buscan favorecer la participación sin generar una exigencia excesiva.
- Sala multisensorial. La estimulación mediante diferentes estímulos sensoriales adaptada al estado de cada persona para favorecer momentos de interacción, relajación y bienestar, atendiendo a sus respuestas y preferencias.
- Otros servicios incluidos. Según el centro y las necesidades, la atención puede tener un abordaje interdisciplinar al incorporar fisioterapia, psicología, terapia ocupacional, logopedia y trabajo social. Sanitas Mayores ofrece igualmente orientación sobre recursos y trámites relacionados con la Ley de Dependencia.
Tratamiento de la demencia en la enfermedad de Pick
Actualmente no existe un tratamiento específico capaz de curar la enfermedad de Pick o detener su progresión. El abordaje se basa principalmente en intervenciones no farmacológicas y en el tratamiento de síntomas concretos cuando resulta necesario.
Tratamiento farmacológico
El tratamiento farmacológico se individualiza según los síntomas predominantes. Algunos antidepresivos, especialmente determinados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, pueden utilizarse ante cambios conductuales, irritabilidad, impulsividad o síntomas depresivos. Otro medicamento empleado en algunos casos es la trazodona, que puede ayudar a controlar determinadas alteraciones del comportamiento.
Cuando existen síntomas conductuales graves, que provoquen sufrimiento al paciente o supongan un riesgo para él o para quienes le rodean, y las medidas no farmacológicas no sean suficientes, el equipo médico puede valorar determinados antipsicóticos. Su uso requiere especial precaución en personas con demencia debido a sus posibles efectos adversos, por lo que la indicación y el seguimiento deben quedar siempre en manos del equipo médico.
Tratamiento no farmacológico
Las intervenciones no farmacológicas tienen un papel fundamental, por lo que suelen ser las primeras a aplicar, y se ajustan a las manifestaciones predominantes.
Logopedia
Resulta especialmente relevante ante las alteraciones progresivas del lenguaje. Trabaja las capacidades conservadas y ayuda a incorporar estrategias o sistemas alternativos que faciliten la comunicación. Igualmente valora funciones como la deglución de los alimentos para realizar la adaptación de las texturas de los alimentos en los casos que resulte necesario.
Fisioterapia
Aborda movilidad, equilibrio, fuerza y marcha, especialmente cuando aparecen rigidez u otros síntomas motores.
Terapia ocupacional
Ayuda a conservar la participación en las actividades diarias y adapta tareas y entornos a medida que cambia la autonomía.
Psicología
Ofrece apoyo ante los cambios emocionales y conductuales y orienta a la familia sobre estrategias para afrontar situaciones difíciles.
Estimulación cognitiva y sensorial
Las actividades se adaptan a las capacidades conservadas, según las necesidades y preferencias de cada persona, con especial atención a funciones ejecutivas, lenguaje, orientación y participación en el entorno.