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Demencia por enfermedad de Huntington

Centros especializados en demencia en la enfermedad de Huntington

En Sanitas Mayores ofrecemos atención especializada a personas con demencia asociada a la enfermedad de Huntington. Adaptamos los cuidados a la evolución de los síntomas motores, cognitivos y emocionales, con un plan individualizado y el acompañamiento de profesionales especializados en demencias.
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Todo sobre la demencia en la enfermedad de Huntington y nuestros centros

La enfermedad de Huntington requiere una atención especialmente coordinada. Su carácter hereditario y la combinación progresiva de alteraciones del movimiento, dificultades cognitivas y cambios emocionales o de conducta hacen necesario valorar a la persona de forma integral. En Sanitas Mayores contamos con profesionales especializados en demencias y adaptamos los cuidados a cada etapa, teniendo en cuenta la autonomía, la movilidad, la alimentación, la comunicación, el estado emocional y las necesidades de la familia.

Un especialista en demencias, contigo en cada etapa

En nuestros centros, un profesional de referencia especializado en demencias acompaña a la persona y a su familia. El plan de atención se revisa de acuerdo con la evolución de la enfermedad para adaptar los apoyos, terapias y cuidados a las necesidades de cada momento.

¿Qué es la demencia en la enfermedad de Huntington?

La enfermedad de Huntington es un trastorno neurológico hereditario y progresivo que provoca la degeneración de determinadas células nerviosas. Suele aparecer en la edad adulta, aunque la edad de inicio es variable.

Su cuadro clínico combina movimientos involuntarios, conocidos como corea, con alteraciones cognitivas y síntomas emocionales o conductuales. El deterioro cognitivo puede avanzar hasta interferir de forma importante en las actividades cotidianas y dar lugar a una demencia asociada a la enfermedad de Huntington.

Cómo acompañamos según la evolución de la enfermedad

Aunque la enfermedad de Huntington evoluciona de forma diferente en cada persona, su progresión suele describirse en tres fases: inicial, intermedia y avanzada. El ritmo y la duración de cada etapa varían, pero suele progresar a lo largo de 15 a 20 años desde la aparición de los primeros síntomas. Por eso, el cuidado parte de una valoración individual y se adapta a los cambios físicos, cognitivos, funcionales y emocionales en cada momento

Fase inicial de la enfermedad de Huntington: primeros cambios motores y cognitivos

En las primeras etapas pueden aparecer movimientos involuntarios leves, dificultades para organizar o planificar tareas, problemas de concentración, apatía, depresión o irritabilidad. Trabajamos para conservar la autonomía, establecer rutinas seguras y mantener las capacidades físicas y cognitivas durante el mayor tiempo posible.

Fase intermedia de la enfermedad de Huntington: mayor dependencia funcional

Cuando aumentan la corea y las dificultades para realizar actividades cotidianas, reforzamos el apoyo en movilidad, autocuidado y comunicación. En esta fase intermedia, la disfagia o dificultad para tragar exige una vigilancia específica de la alimentación y la deglución, mientras que la fisioterapia y la logopedia ayudan a abordar las nuevas necesidades funcionales.

Fase avanzada de la enfermedad de Huntington: cuidados integrales y confort

En etapas avanzadas la dependencia puede ser muy elevada. La atención se centra en cubrir las necesidades diarias, facilitar una alimentación segura, prevenir complicaciones, controlar síntomas y favorecer el confort y el bienestar, respetando en todo momento la dignidad de la persona.

Nuestro plan de atención para la demencia en la enfermedad de Huntington

El plan se diseña de forma individualizada y se revisa conforme cambian las necesidades.

  • Objetivos generales. Buscamos proporcionar un entorno seguro y adaptado, cubrir las necesidades asistenciales, cuidar la salud y favorecer el bienestar y la comodidad.
  • Objetivos cognitivos y conductuales. Prestamos especial atención a síntomas como irritabilidad, apatía, depresión, ansiedad o comportamientos impulsivos. El equipo adapta las rutinas, el entorno y las intervenciones para disminuir situaciones de estrés y facilitar un día a día más tranquilo tanto para la persona como para su entorno familiar.
  • Objetivos físicos. Trabajamos la movilidad, el equilibrio y la prevención de caídas teniendo en cuenta los movimientos involuntarios. La atención nutricional cobra especial importancia: la pérdida de peso es frecuente en Huntington y la corea puede incrementar el gasto energético. Si aparecen problemas de deglución, se valora cómo adaptar la alimentación para reducir riesgos y mantener un aporte nutricional adecuado.
  • Orientación y estimulación en un entorno adaptado. Organizamos actividades acordes con las capacidades conservadas, evitando una sobrecarga innecesaria y favoreciendo rutinas comprensibles y predecibles.
  • Sala multisensorial. La estimulación sensorial forma parte de las terapias no farmacológicas disponibles en nuestros centros y se adapta a las necesidades y respuesta de cada usuario.
  • Otros servicios incluidos. Según el centro, la atención puede incorporar fisioterapia, psicología, trabajo social, actividades terapéuticas y apoyo a las familias. Desde Sanitas Mayores ofrecemos asimismo asesoramiento para solicitar y tramitar la Ley de Dependencia y acceder a los recursos que correspondan en cada situación.

Tratamiento de la demencia en la enfermedad de Huntington

Actualmente no existe un tratamiento que cure la enfermedad de Huntington o detenga su progresión. El abordaje se orienta a aliviar los síntomas, conservar capacidades durante el mayor tiempo posible y cuidar la calidad de vida.

Tratamiento farmacológico

El tratamiento farmacológico se adapta a los síntomas de cada persona y debe estar siempre supervisado por el equipo médico. No existe actualmente un tratamiento curativo, pero distintos medicamentos ayudan a controlar algunas de sus manifestaciones y a mejorar el bienestar en el día a día.

Para reducir la corea y otros movimientos involuntarios pueden utilizarse fármacos como la tetrabenazina, la deutetrabenazina o la valbenazina. En determinados casos, el especialista puede valorar otros medicamentos, incluidos algunos antipsicóticos, teniendo en cuenta sus posibles efectos secundarios.

Los síntomas emocionales y conductuales requieren igualmente un abordaje individualizado. Según cada situación, pueden emplearse antidepresivos para la depresión o la ansiedad, así como otros medicamentos para tratar la irritabilidad, las alteraciones del estado de ánimo, los problemas de sueño o determinadas conductas. El tratamiento se revisa a medida que evoluciona la enfermedad para buscar el mejor equilibrio entre el control de los síntomas y la tolerancia a la medicación.

Tratamiento no farmacológico

Las intervenciones no farmacológicas complementan el manejo médico y se ajustan a la evolución funcional y cognitiva.

Fisioterapia

Trabaja movilidad, equilibrio, postura, transferencias y marcha, con especial atención a la prevención de caídas y al mantenimiento de la autonomía.

Terapia del habla / logopedia

Ayuda a abordar los cambios en el habla y la comunicación y, cuando aparecen dificultades para tragar, interviene en la valoración y manejo de la deglución.

Terapia ocupacional

Busca facilitar las actividades cotidianas mediante entrenamiento, adaptación de tareas y adecuación del entorno.

Psicología

Ofrece apoyo ante los cambios emocionales y conductuales y ayuda a adaptar las estrategias de acompañamiento.

Estimulación cognitiva y sensorial

Las actividades se ajustan a las capacidades conservadas para trabajar atención, orientación, planificación y participación en el entorno.

Apoyo emocional y familiar

La evolución de Huntington afecta igualmente a quienes acompañan a la persona. Por eso, ofrecemos información, orientación profesional y apoyo durante las distintas etapas.

Por qué elegir los centros de Sanitas para la demencia en la enfermedad de Huntington

En Sanitas Mayores abordamos las demencias desde una atención personalizada, con profesionales especializados, terapias adaptadas y seguimiento de la evolución. Nuestros centros trabajan con un modelo libre de sujeciones físicas certificado por CEOMA y priorizan la atención centrada en la persona, el bienestar y el acompañamiento a las familias.

También somos expertos en

Preguntas frecuentes sobre el cuidado de la demencia en la enfermedad de Huntington

Existen diferentes sistemas clínicos para describir su evolución. Desde el punto de vista de los cuidados, suele resultar práctico distinguir fases inicial, intermedia y avanzada. Adaptamos el apoyo a la autonomía, la movilidad, las capacidades cognitivas, la comunicación, la alimentación y el grado de dependencia de cada persona.

Huntington es una enfermedad neurodegenerativa que combina alteraciones motoras, cognitivas y psiquiátricas. El deterioro cognitivo es progresivo y, cuando llega a interferir de forma significativa en la autonomía y las actividades cotidianas, puede hablarse de demencia asociada a la enfermedad de Huntington.

Partimos de un plan individualizado que combina atención sanitaria, cuidados cotidianos y terapias no farmacológicas adaptadas a cada situación. El objetivo es controlar síntomas, conservar capacidades y mantener el mayor bienestar posible.

El papel de la fisioterapia en el cuidado de la enfermedad de Huntington es ayudar a trabajar movilidad, equilibrio, postura, coordinación y seguridad durante los desplazamientos. Los ejercicios se adaptan a la evolución motora y a las capacidades de cada persona.

La investigación continúa estudiando tratamientos dirigidos a distintos mecanismos de la enfermedad. A día de hoy no existe un tratamiento aprobado que cure Huntington o detenga definitivamente su evolución, por lo que la atención actual se centra en las mejores opciones disponibles para controlar síntomas y preservar la calidad de vida.

Sí. Es una enfermedad genética de herencia autosómica dominante. Por este motivo, cuando existen antecedentes familiares es importante recibir información médica y asesoramiento genético especializado antes de tomar decisiones.

La atención requiere un enfoque multidisciplinar que puede implicar, según las necesidades y los servicios de cada centro, medicina, enfermería, fisioterapia, psicología, terapia ocupacional, logopedia, trabajo social y profesionales de atención directa.

Sí. Orientamos a las familias para comprender los cambios cognitivos, emocionales, conductuales y funcionales que pueden aparecer, y las acompañamos a medida que las necesidades de cuidado evolucionan.

Puedes solicitar plaza o información en un centro especializado en la enfermedad de Huntington contactando con Sanitas Mayores. Nuestro equipo te orientará sobre los servicios, disponibilidad y las alternativas más adecuadas en función de las necesidades de la persona y de su familia.

Patricia García Fuertes
Patricia García Fuertes
Nº de colegiado 282879822

Médica en la residencia de mayores Sanitas Mayores La Moraleja

Licenciada en Medicina y diplomada en Enfermería, con experiencia en el ámbito residencial y en la atención a personas mayores. Desarrolla su labor asistencial en Sanitas Mayores La Moraleja desde hace más de cuatro años.

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