¿Qué es la demencia por cuerpos de Lewy?
La demencia por cuerpos de Lewy es una enfermedad neurodegenerativa progresiva. Los cuerpos de Lewy son depósitos anormales de una proteína llamada alfa-sinucleína que se acumulan en determinadas células nerviosas y afectan a funciones relacionadas con el pensamiento, la percepción y el movimiento.
Entre sus síntomas característicos se encuentran las fluctuaciones cognitivas, las alucinaciones visuales, la lentitud de movimientos, la rigidez, los problemas de equilibrio y los trastornos de conducta del sueño REM. A diferencia del Alzheimer, los problemas de memoria no siempre son el síntoma más evidente al comienzo.
Cómo acompañamos según la evolución de la enfermedad
No existe una división rígida y universal de la enfermedad en fases, ya que su evolución varía de una persona a otra. Desde el punto de vista de los cuidados, podemos diferenciar una fase inicial, una intermedia y una avanzada para adaptar mejor los apoyos. Como referencia, su evolución media se sitúa alrededor de cinco a siete años desde el diagnóstico, aunque existen diferencias importantes entre personas.
Fase inicial: fluctuaciones cognitivas y primeras alucinaciones
En las primeras etapas son características las variaciones en el nivel de atención y alerta: una persona puede mostrarse participativa en un momento y mucho más confusa o somnolienta poco después. Las alucinaciones visuales pueden aparecer tempranamente.
Trabajamos con rutinas claras, un entorno tranquilo y actividades adaptadas para conservar capacidades y reducir situaciones que generen desorientación o inquietud.
Fase intermedia: síntomas motores y mayor dependencia
Con la progresión pueden ganar peso los síntomas de parkinsonismo, como rigidez muscular, lentitud de movimientos, problemas para caminar, temblor o alteraciones del equilibrio. Esto incrementa el riesgo de caídas y la necesidad de ayuda en las actividades cotidianas.
El plan incorpora atención específica a la movilidad y fisioterapia, sin olvidar las alteraciones del sueño REM, la comunicación y los cambios cognitivos.
Fase avanzada: cuidados integrales y confort
En fases avanzadas aumenta la dependencia para las actividades diarias y pueden aparecer mayores dificultades de movilidad, comunicación o deglución. Los cuidados se centran en cubrir las necesidades de la persona, prevenir complicaciones y favorecer su seguridad, comodidad, dignidad y bienestar.
Nuestro plan de atención para la demencia por Creutzfeldt-Jakob
El plan se adapta a la rápida evolución de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y a las necesidades concretas de cada persona.
- Objetivos generales. Ofrecemos un entorno seguro y adaptado, atención a las necesidades diarias y seguimiento del estado de salud, priorizando el bienestar, la comodidad y la dignidad.
- Objetivos a nivel cognitivo y conductual. Adaptamos la comunicación, las rutinas y el entorno ante la confusión y los cambios de comportamiento. Si aparecen agitación, desinhibición o conductas que impliquen algún riesgo, el equipo identifica posibles desencadenantes y ajusta los cuidados para favorecer la tranquilidad y la seguridad.
- Objetivos a nivel físico. Trabajamos sobre la movilidad y el mantenimiento de posturas adecuadas, la prevención de caídas y las necesidades que puedan derivarse de la pérdida progresiva de autonomía.
- Orientación y estimulación en un entorno adaptado. Las actividades se ajustan al estado cognitivo y funcional, evitando una estimulación excesiva y buscando experiencias sencillas y significativas.
- Sala multisensorial. La estimulación sensorial proporciona experiencias adaptadas mediante diferentes estímulos en un espacio preparado para favorecer la calma, la interacción y el bienestar. Este recurso puede formar parte de las medidas no farmacológicas orientadas a favorecer la calma y el bienestar. La estimulación se adapta a cada persona y su respuesta se observa de forma individual, especialmente cuando existen síntomas como ansiedad o agitación, evitando estímulos que puedan generar malestar.
- Otros servicios incluidos. Según el centro y las necesidades de cada persona, la atención puede incorporar fisioterapia, psicología, terapia ocupacional, trabajo social y otras intervenciones. Sanitas Mayores ofrece asimismo apoyo en gestiones administrativas y relacionadas con la Ley de Dependencia en centros que disponen de este servicio.
Tratamiento de la demencia por cuerpos de Lewy
Actualmente no existe una cura para la demencia por cuerpos de Lewy. El tratamiento busca controlar los distintos síntomas, mantener las capacidades durante el mayor tiempo posible y mejorar la calidad de vida.
Tratamiento farmacológico
El tratamiento debe individualizarse y revisarse según los síntomas y la respuesta de cada persona. Para las alteraciones cognitivas pueden utilizarse inhibidores de la colinesterasa, como rivastigmina, donepezilo o galantamina, que pueden ayudar en aspectos relacionados con la atención y el pensamiento y, en algunos casos, reducir las alucinaciones.
Para los síntomas motores, como la rigidez, la lentitud de movimientos o el temblor, el especialista puede valorar la levodopa. Este medicamento puede mejorar la movilidad en algunas personas, aunque su eficacia es variable y requiere seguimiento, ya que puede favorecer o intensificar la confusión, las alucinaciones u otros síntomas psicóticos. Por este motivo, suele utilizarse únicamente cuando las manifestaciones motoras interfieren de forma relevante en el día a día.
Cuando existen síntomas emocionales como depresión o ansiedad, el equipo médico puede valorar antidepresivos u otros tratamientos específicos en función de cada caso.
La medicación antipsicótica requiere una precaución especial. Las personas con demencia por cuerpos de Lewy pueden presentar una sensibilidad importante a estos medicamentos y sufrir un empeoramiento grave de la confusión, la sedación o los síntomas motores. Por ello, su indicación debe valorarse cuidadosamente por el equipo médico y priorizarse, siempre que sea posible, otras estrategias para abordar las alucinaciones o los cambios de comportamiento.
Tratamiento no farmacológico
Las terapias no farmacológicas complementan el tratamiento médico y se adaptan al estado cognitivo y funcional.
Fisioterapia
Trabaja movilidad, equilibrio, fuerza, postura y marcha para conservar capacidades y reducir el riesgo de caídas.
Terapia ocupacional
Ayuda a mantener la participación en las actividades cotidianas y adapta tareas y entornos cuando aumenta la dependencia.
Logopedia
Interviene ante cambios en la comunicación y, cuando es necesario, en las dificultades relacionadas con la deglución.
Psicología
Ofrece apoyo frente a la ansiedad, depresión, apatía o cambios de comportamiento y acompaña emocionalmente a la familia.
Estimulación cognitiva y sensorial
Actividades de orientación, estimulación sensorial o terapia de reminiscencia se seleccionan según las capacidades conservadas y el momento de la enfermedad. En Sanitas Mayores priorizamos este tipo de terapias no farmacológicas dentro del cuidado especializado en demencias.