Sí, Sanitas Mayores ofrece estancias temporales pensadas como respiro familiar, una opción adecuada cuando el entorno cuidador necesita un descanso o no puede atender de forma puntual.
Este tipo de estancia permite que la persona reciba atención profesional durante días o semanas, con todos los servicios asistenciales del centro, incluyendo cuidados sanitarios, seguimiento médico y actividades adaptadas. De este modo, se garantiza su bienestar mientras la familia dispone de tiempo para reorganizarse con tranquilidad.
Elegir una residencia implica valorar aspectos como la atención sanitaria, la experiencia del equipo profesional, las instalaciones y el modelo de cuidado. También es importante tener en cuenta la cercanía al domicilio familiar y el grado de personalización en la atención.
En Sanitas Mayores se realiza una valoración previa para adaptar el cuidado a cada persona, lo que facilita tomar una decisión informada y ajustada a sus necesidades reales.
El cuidado a domicilio es la opción clínica y emocionalmente recomendada cuando el objetivo principal es prolongar la autonomía de la persona en su entorno habitual, especialmente en fases iniciales o moderadas de dependencia. Es la alternativa ideal cuando se busca:
- Mantenimiento de la rutina: evita el desapego y la desorientación, favoreciendo el bienestar emocional al permitir que la persona continúe viviendo en su propia casa.
- Cuidado profesional a medida: a través del programa Blua Senior, la familia dispone de un asesor de salud que diseña un plan terapéutico totalmente personalizado, con cuidadores, fisioterapeutas o logopedas a domicilio según la evolución del usuario.
- Seguridad clínica 24/7: es viable cuando el domicilio puede conectarse al equipo médico. Sanitas Mayores incluye herramientas de telegeriatría con videoconsultas de urgencia disponibles las 24 horas, los 365 días del año.
- Prevención de la sobrecarga del cuidador: es una solución para dar apoyo y respiro al familiar que actúa como cuidador principal, delegando tareas de higiene, movilización o control de medicación en profesionales sociosanitarios.
Para formalizar el ingreso es necesario aportar documentación básica como el DNI, la tarjeta sanitaria y los informes médicos actualizados. Estos documentos permiten conocer el estado de salud y planificar correctamente la atención desde el inicio.
Además, el equipo del centro acompaña en todo el proceso, resolviendo dudas y facilitando los trámites para que la incorporación sea lo más sencilla posible.
Sí, es posible visitar la residencia antes de tomar una decisión. De hecho, es una recomendación habitual para conocer de primera mano las instalaciones, el ambiente y al equipo profesional.
Durante la visita se puede resolver cualquier duda, entender cómo es el día a día en el centro y valorar si encaja con las necesidades de la persona y su familia.
Sanitas Mayores aplica un modelo de calidad asistencial centrado en la seguridad clínica, la atención personalizada y el bienestar de los residentes. Sus protocolos se aplican en todos los centros con criterios homogéneos y orientados a la mejora continua.
Este modelo toma como referencia estándares internacionales como los de Joint Commission International, entidad reconocida por su rigor en seguridad clínica. En Sanitas Mayores, el centro Sanitas Mayores Alameda, en Madrid, cuenta con certificación directa de Joint Commission International.
Sí, al inicio de la estancia se establece un periodo de adaptación que permite a la persona familiarizarse con el entorno, el equipo y las rutinas del centro.
Durante este proceso se realiza un seguimiento cercano para facilitar la integración y ajustar el plan de cuidados según la evolución y las necesidades detectadas.
Las residencias Sanitas Mayores cuentan con horarios de visita amplios y flexibles, pensados para facilitar el contacto con familiares y mantener el vínculo cercano.
En función del centro, pueden existir adaptaciones específicas para garantizar el bienestar y la organización del día a día, por lo que se recomienda consultar directamente con cada residencia.
La coordinación médica se realiza de forma continua entre el equipo sanitario del centro y los hospitales o especialistas de referencia. Esto permite un seguimiento completo del estado de salud y una atención más ágil ante cualquier necesidad.
Además, se utilizan herramientas digitales y protocolos de comunicación que facilitan el intercambio de información clínica, mejorando la seguridad y la continuidad asistencial.


