A la hora de elegir una residencia de mayores en Zaragoza es recomendable valorar distintos aspectos que influyen directamente en la calidad de vida y el bienestar del residente. Entre ellos, la ubicación del centro y la facilidad de acceso para las familias, así como el entorno y los espacios exteriores disponibles.
También es importante observar las primeras impresiones durante la visita, como la limpieza, el ambiente acogedor, el estado de las instalaciones y cómo se relaciona el personal con los residentes. El modelo de atención es otro factor clave: conviene asegurarse de que cada persona cuenta con un plan de atención individualizado, que se revisa periódicamente y tiene en cuenta sus necesidades, preferencias y grado de autonomía.
Las zonas comunes, la accesibilidad del edificio, la adaptación de baños y habitaciones, y la existencia de espacios tranquilos o al aire libre son aspectos que facilitan la comodidad y la orientación dentro del centro. Asimismo, es recomendable informarse sobre las actividades diarias, la estimulación física y cognitiva, y las posibilidades de participación social.
Por último, conviene conocer la formación y estabilidad del equipo profesional, los servicios sanitarios disponibles, la organización de las visitas familiares, las opciones de estancias temporales y la transparencia en la información sobre servicios incluidos y adicionales. Las residencias de Sanitas en Zaragoza integran estos criterios dentro de un modelo de atención centrado en la persona, orientado a ofrecer seguridad, acompañamiento y cuidado continuado.
El ingreso en una residencia de Sanitas en Zaragoza comienza con una valoración inicial individualizada, en la que se analiza el estado de salud, el grado de autonomía y las necesidades asistenciales de la persona. A partir de esta valoración, el equipo del centro orienta a la familia sobre la documentación necesaria, la disponibilidad de plazas y el plan de atención más adecuado.
Las residencias de Sanitas en Zaragoza cuentan con equipo médico y de enfermería propio, encargado del seguimiento diario del estado de salud y de la adaptación de los tratamientos. Además, ofrecen servicios de rehabilitación y fisioterapia, así como programas de estimulación cognitiva, integrados dentro de un modelo sanitario orientado al bienestar y la calidad de vida.
Sí. No es necesario ser asegurado de Sanitas para acceder a una residencia de mayores en Zaragoza. Los centros están abiertos a cualquier persona que necesite atención residencial, independientemente de que tenga o no un seguro de la compañía.
Sí. Las residencias de Sanitas en Zaragoza ofrecen la posibilidad de estancias temporales, pensadas para recuperaciones tras hospitalización, convalecencias o situaciones puntuales en las que se requiere un apoyo asistencial durante un periodo determinado. Estas estancias incluyen los mismos cuidados y servicios que una plaza permanente.
Se debe tener en cuenta que las residencias de Sanitas Mayores no están enfocadas para aquellas familias que buscan un centro para un familiar que necesita cuidados paliativos.
Las residencias de Sanitas en Zaragoza cuentan con protocolos de visitas organizados, que permiten mantener el contacto habitual con familiares y personas cercanas. El centro informa sobre los horarios y condiciones de visita, siempre priorizando el bienestar, la tranquilidad y la seguridad de los residentes.
Sanitas mantiene una comunicación continua y transparente con las familias, informando sobre la evolución del residente, su estado de salud y cualquier aspecto relevante de su atención. Esta información se comparte mediante contacto directo con el equipo del centro, reuniones periódicas y canales habilitados para resolver dudas o coordinar el cuidado.
Además, Sanitas pone a disposición de las familias la App Sanitas Mayores, una plataforma digital diseñada para facilitar la comunicación directa con el equipo del centro y el seguimiento del día a día del residente.