Un terapeuta ocupacional para mayores evalúa las dificultades en las actividades cotidianas y propone estrategias para mejorar la autonomía y la seguridad en el día a día.
Con terapia ocupacional se pueden tratar problemas de pérdida de autonomía, dificultades para realizar actividades diarias, recuperación tras hospitalización o problemas funcionales asociados a enfermedades neurológicas.
Un adulto mayor debería acudir a terapia ocupacional porque permite mantener o recuperar la independencia en tareas cotidianas y mejorar la calidad de vida.
Se trabajan actividades relacionadas con el aseo, vestido, organización de tareas, movilidad dentro del hogar o manejo de objetos cotidianos.
En la primera sesión, un terapeuta ocupacional valora la capacidad funcional, el entorno del hogar y las actividades que resultan más importantes para la persona.
Personas con pérdida de autonomía, en recuperación tras hospitalización o con deterioro cognitivo leve o moderado.
El terapeuta trabaja directamente en el entorno habitual de la persona, utilizando actividades reales del día a día.
La intervención busca mejorar o mantener la autonomía mediante entrenamiento funcional y adaptación del entorno.
La duración depende del plan de intervención y de las necesidades de cada persona.
Varía según la situación funcional y los objetivos terapéuticos.
La diferencia entre terapia ocupacional y fisioterapia, es que la fisioterapia se centra en la recuperación física, mientras que la terapia ocupacional trabaja la funcionalidad en las actividades diarias tras esa recuperación física por parte del fisioterapeuta. La fisioterapia se encarga de cómo te mueves y la terapia ocupacional de qué haces con ese movimiento.
El precio de las sesiones de terapia ocupacional puede variar según la modalidad, la frecuencia de sesiones y la duración del tratamiento.
Puedes solicitar información al equipo de Blua Senior para realizar una valoración inicial y diseñar el plan personalizado.