En muchas ocasiones el síndrome confusional agudo (SCA) o delirium debe considerarse más como un síntoma que se produce en el transcurso de numerosas patologías propias del anciano, por lo que es muy frecuente verlo en personas de edad muy avanzada que son hospitalizadas enfermedades específicas. De hecho, este síndrome es muy raro en personas de 60-65 años y muy habitual entre los 75 y los 80, lo que hace suponer que éste es un problema directamente relacionado con el envejecimiento de los tejidos cerebrales.
Síntomas del delirium
El delirium puede manifestarse como un estado de gran somnolencia y letargia, si bien los síntomas más llamativos se refieren a alteraciones de la función cerebral, que inducen un deterioro cognitivo:
- Desorientación espacio-temporal.
- Pensamiento desorganizado.
- Alucinaciones.
- Estado de agitación extrema.
- Déficit de atención.
- Alteraciones del sueño.
Los síntomas aparecen bruscamente y fluctúan a lo largo del día, siendo de mayor intensidad durante la noche.
Factores de riesgo del delirium
Como ya se ha señalado, el delirium o síndrome confusional agudo es muy frecuente que se produzca tras el ingreso en el hospital del paciente, ya que puede ser inducido por múltiples factores de riesgo:
- Envejecimiento cerebral.
- Presencia de una demencia o deterioro cognitivo.
- Depresión o ansiedad.
- Dependencia funcional (falta de movilidad).
- Estrés.
- Hospitalización.
- Infecciones (principalmente respiratorias, urinarias y leucocitosis).
- Enfermedades neurológicas agudas (ictus e infecciones como la meningitis).
- Insuficiencia hepática o renal.
- Enfermedades endocrinas (diabetes no controlada).
- Fármacos (psicotrópicos, sedantes, reguladores del ritmo cardiaco, analgésicos, anticolinérgicos, anestésicos, etc.)
- Desnutrición.
- Cirugía previa.
- Dolor.
El cuadro de delirium puede durar, días, semanas o meses e incluso no llegar a desaparecer, dependiendo de la causa que lo desencadene. De hecho, el síndrome confusional agudo está considerado como un importante factor de riesgo de sufrir una demencia, hasta el punto de que en muchas ocasiones puede ser consecuencia del agravamiento de una deterioro cognitivo incipiente. En cualquier caso, la existencia de este síndrome supone un mal pronóstico en relación a la enfermedad que lo produce.
Tratamiento del delirium
Ante todo, hay que decir que el conocimiento de las causas que desencadenan el delirium o síndrome confusional agudo puede llevar a que en el hospital se adopten una serie de medidas preventivas dirigidas a evitar que se produzca. Pero en el caso de que se presente el tratamiento debe dirigirse al control de los factores de riesgo que lo producen y al control de los síntomas. Esto puede ser sencillo si la causa es la toma de algún medicamento concreto, pues puede ser suficiente con sustituirlo. Sin embargo, en otros casos puede llegar a ser muy complicado.
Los pacientes que sufren delirium deben ser sometidos a una estrecha y continua vigilancia a cargo de personal sanitario cualificado que, además debe realizar cuidados de soporte, como asegurarse de que se alimente adecuadamente, controlar la función intestinal y urinaria, etc. En ocasiones es necesario el uso de medicamentos neurolépticos o antisicóticos para controlas la agitación extrema y las alucinaciones.