Cómo valorar el dolor: Escala EVA

Una vez que se han identificado el dolor como uno de los síntomas propios de la patología del paciente es conveniente proceder a evaluar la intensidad del mismo para definir cuál es el tratamiento más indicado para tratarlo. Por otra parte, la evaluación constante de la evolución de la percepción del dolor por parte del paciente permitirá valorar la respuesta al tratamiento y, si la respuesta es insuficiente, decidir el cambio al siguiente escalón de la escalera del tratamiento del dolor que manejan los especialistas.

Hay que tener en cuenta que el dolor es percibido de forma diferente por cada paciente y que está sometido a un criterio subjetivo que depende de la tolerancia al dolor. No obstante, existen diferentes formas de medir el dolor como si se tratase de la temperatura corporal, mediante el uso de distintas escalas.

Entre ellas la que se utiliza con mayor frecuencia es la que se conoce como EVA o escala analógica visual. Es muy sencilla, ya que se trata de una simple línea recta de diez centímetros de longitud en cuyo extremo izquierdo figura la etiqueta “sin dolor” y en el derecho la de “dolor máximo”. El paciente deberá señalar el punto de la línea que más se ajusta a cómo percibe la intensidad del dolor.
  

valorar dolor escala EVA

    
No obstante, antes de proceder a su aplicación el médico deberá determinar el estado cognitivo del paciente, pues en caso de se trate de niños o adultos con su capacidad cognitiva mermada se puede utilizar una escala configurada por colores o caras con expresiones de diferentes grados de dolor. Habrá que determinar también su disposición a colaborar en la valoración del dolor.

Asimismo, habrá que asegurarse de que el paciente entiende las explicaciones y en su caso adaptar el lenguaje utilizado a su nivel de comprensión. Es fundamental que el paciente establezca su puntuación sin ningún tipo de condicionamiento, evitando establecer ningún tipo de juicio posterior.

También deberá explicar a él y a sus familiares la importancia de repetir la evaluación cada día de forma continuada, puesto que será la referencia más importante a la hora de adoptar decisiones terapéuticas, como la de seleccionar el fármaco inicialmente más adecuado u optar por cambiar el que se está tomando por otro más fuerte. El objetivo será en todo momento el control del dolor y, como consecuencia, el mantenimiento de la calidad de vida del paciente.

CONDICIONES DE USO DEL SERVICIO

La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares.

En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc... que se citarán únicamente con finalidad informativa.

La utilización de este servicio se lleva a cabo bajo la exclusiva responsabilidad de los usuarios.