Formación de los dientes del bebé

Imagen embarazo recienNacido formacion dientes

Como sucede en otras muchas fases de desarrollo, el proceso de dentición es distinto en cada niño. Como término medio, el primer diente suele aparecer alrededor de los seis meses, coincidiendo con los cambios en la dieta y la introducción de otros alimentos diferentes a la leche. Sin embargo, algunos niños nacen con algún diente y otros tienen que esperar hasta los 12 meses.
El orden de aparición de los dientes suele ser el siguiente:

  • Incisivos inferiores: entre los 5 y los 12 meses.
  • Incisivos superiores: entre los 7 y los 10 meses.
  • Laterales superiores e inferiores: entre los 9 y los 12 meses.
  • Primeros molares superiores e inferiores: entre los 12 y los 18 meses.
  • Caninos superiores e inferiores: entre los 18 y los 24 meses.
  • Segundos molares inferiores y superiores: entre los 24 y los 30 meses.

Si aún se le está dando el pecho al bebé, no hay que preocuparse. El proceso de la dentición no interferirá con la lactancia, porque el bebé succiona con la lengua y el paladar, y no con las encías. Sin embargo, al succionar, el bebé puede llegar a sentir alguna molestia.

Molestias que pueden aparecer con la dentición

  • Aumentan las babas: y esto hace que el cuello y la carita estén siempre húmedas, propiciando la aparición de erupciones. Por eso se le lavará a menudo y mantendrá su piel seca siempre.
  • Le duelen las encías: un poco de presión sobre ellas le aliviará, por eso el bebé morderá todo lo que encuentre, incluso sus manitas. Es conveniente darle un mordedor con líquido para colocar en el refrigerador para que el bebé lo muerda, el frío calmará su malestar.
  • Disminuye su apetito: la succión que realiza para tomar la leche aumentará el dolor de sus encías y no querrá comer mucho. Tanto la leche como los alimentos sólidos (en el caso de que ya haya empezado), se deben tomar a temperatura ambiente, ya que lo caliente le irrita.
  • Fiebre y diarrea: son dos síntomas bastante comunes. De todas maneras, hay que evitar confundir un síntoma de dentición con un síntoma de alguna enfermedad viral o bacteriana. Ante la duda lo más indicado es consultar con el médico.

En esta etapa, el bebé estará más quisquilloso a causa de las molestias en la boca. Se deberá tener paciencia y darle mucho cariño.

Cuidados para una sonrisa sana
Desde que el niño es pequeño, es fundamental incorporar a su vida cotidiana conductas y hábitos saludables. El ámbito familiar se convierte en su pequeña “escuela de salud”, y uno de los hábitos más importantes a establecer es, sin duda, el cuidado de sus dientes.
Desde pequeño, se le debe enseñar que la base de una buena salud bucodental está en la prevención: no hay que esperar a tener un problema para cuidarse a diario. Para que esta tarea resulte más fácil, a continuación se anotan algunos consejos:

Alimentación equilibrada, también para sus dientes
La alimentación es una de las claves para mantener una boca sana. Además de ofrecer al niño una dieta equilibrada, se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Mantener un aporte de calcio adecuado a través de alimentos como leche, yogur, queso, menestras, etc.
  • Los alimentos azucarados, pegajosos o viscosos, se adhieren con mayor facilidad a los dientes; se intentará que el niño no los consuma con mucha frecuencia, sobre todo entre comidas o antes de ir a la cama.
  • Evitar el uso de biberones nocturnos que contentan leche artificial o soluciones azucaradas, ya que favorecen el desarrollo precoz de las caries.
  • Por la misma razón, no se mojará el chupete en leche o miel.
  • En el postre, se intentará cambiar los dulces por la fruta, que es mucho más sana.
    • Otras costumbre perjudiciales
      Chuparse el dedo, usar el chupete demasiado tiempo o ingerir sólo alimentos blandos, son hábitos que pueden perjudicar la salud oral del niño e incluso producirle deformidades en la estructura de la boca (dientes, paladar). Se intentará corregir hacia los 3 años.
    • Cómo mantener una buena higiene dental
      Hay que cuidar sus dientes desde el momento en que empiezan a aparecer; se tendrá en cuenta que la salud de los dientes de leche es determinante para el futuro desarrollo de los dientes definitivos.
      Al principio, se deben limpiar suavemente con una gasa o un cepillo con cerdas de nylon separadas. A partir de los 2 años, se le debe enseñar a cepillárselo como si fuera un juego.

Chupete
El deseo de chupar está relacionado con la necesidad esencial de sobrevivir. Muchos bebés siguen chupando después de haber terminado la toma, lo cual no se debe interpretar como una falta de alimentación. Sin embargo ese deseo de chupar no desaparece en los primeros meses de edad y es frecuente encontrar a niños con 3-4 años que succionan (sus chupetes o sus dedos pulgares) con intensidad.
No hay ningún dato definitivo ni a favor ni en contra de su uso. Sí parece razonable recomendar lo siguiente:

  • Intentar no utilizar el chupete en las dos primeras semanas de vida. Aunque la tentación sea grande, probablemente sea mejor resistirla, dado que favorecerá la instauración de una lactancia materna eficaz.
  • Evitar usar el chupete como método para poder retrasar una comida.
  • Parece mejor que el bebé utilice un chupete para saciar sus ganas de chupar, en lugar de uno de los dedos de su mano (generalmente el pulgar).

La edad ideal para retirar el chupete es hacia los 3 años. Previamente habrá que ir acostumbrando al niño a usar el chupete sólo cuando se vaya a la cama o en situación de mucha tensión emocional. No está claro cuál es la mejor técnica, si la retirada brusca o la paulatina; en cualquier caso sí que será aconsejable que los padres permanezcan más atentos en esos días para tranquilizar al niño y que éste no reclame su chupete.
No está demostrado que el uso del chupete hasta los 3-4 años se relacione con alteraciones en los dientes. Sin embargo, el uso en niños mayores sí está relacionado con la aparición de mordida abierta, o sea, que al cerrar la boca queda una separación entre los dientes superiores y los inferiores, que debería ser valorada por un dentista.

CONDICIONES DE USO DEL SERVICIO

La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares.

En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc... que se citarán únicamente con finalidad informativa.

La utilización de este servicio se lleva a cabo bajo la exclusiva responsabilidad de los usuarios.