Mensaje a la gente menuda

Querida "gente menuda" (y menos menuda):

Os escribo una carta para tratar de ayudaros a crecer, a estudiar, a comer y a divertirse. Ello significa desarrollar sin agobiarse lo físico (músculos, huesos, órganos) y lo mental (memoria, comportamiento, inteligencia). ¡Más altos, más fuertes y más listos!

Desde que podéis escoger los alimentos, comenzáis a ser un poco dueños de vosotros mismos. Mamá, papá o los abuelitos os ayudarán siempre, aunque a veces parezcan - parezcamos -un poco "rollos"; pero sois vosotros los que ya debéis saber que una alimentación caprichosa puede hacer daño a vuestro desarrollo.

La alimentación construye no solo los músculos sino también el cerebro, esa cosa que sirve para razonar, sentir o decidir. ¡Mejor comida, mejores ideas!. Y claro que se puede comer de todo; pero si abusáis del sofá, de la tele y de esto con lo que os escribo - el ordenador - o de las chuches o el chocolate...
Si olvidáis el hacer deporte que proporciona más oxígeno y quema calorías, tal vez comencéis a ser más gorditos.

Ello no significa que tú, gordito, seas un.... . ¡Nada de eso! Quizá seas el más listo de la clase; pero no eres el que mejor aprovecha tus buenas cualidades.

Hay que hacer bien algunas cosillas: estudio, ejercicio físico (pasear también vale), diversión, descanso y... saber comer; porque comer mal no es bueno ni para el cerebro ni para el crecimiento. El exceso de peso dificulta el desarrollo en el futuro.

No me digas que los dulces, patatas fritas, pan y chorizo, chocolatinas, bollos, etc.. están muy riquíssssssimos porque... también me gustan a mí; pero deben ser controlados.

Nino pequeno sentado a la mesa, con comida en el plato

Un buen propósito sería: buenos desayunos, comidas notables y cenas moderadas o ligeras, además de algo para media mañana y merienda. Y ejercicio físico divertido, sin esfuerzo, sin agobio.

¿Estamos de acuerdo? Bien, pues comencemos por el principio: Hay que levantarse un poco antes con los papás, para tener tiempo de un buen desayuno (los estudiantes internos lo hacen mejor). Si no tienes apetito, "bébete el desayuno": zumos naturales de frutas, yogur batido con cereales y fruta fresca...

Y comienza a prepararte para aprender a desayunar bien: leche sola o con cacao y cereales, tostadas de pan (integral, mejor) con aceite o mantequilla, huevos revueltos, pavo o jamón, fruta... El día es largo y hay que iniciarlo bien nutrido. En "Reglas para un escolar bien nutrido" os explicaré un plan de alimentación equilibrada.

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