
Marca la casilla "Recuerda mis datos de acceso" si quieres que el usuario y la contraseña con los que estás accediendo a Mi Sanitas queden guardados de forma permanente en el navegador que estás utilizando. Si marcas la casilla, la próxima vez que accedas a Mi Sanitas desde este ordenador y con el mismo navegador no tendrás que introducir de nuevo la contraseńa.
NO marques esta casilla en ningún caso si estás en un ordenador público o compartido. Cualquier persona que utilice este ordenador podría acceder a tu cuenta en Mi sanitas sin necesidad de conocer tu usuario y contraseña.






Recientes estudios en España han revelado que el 25% de la población española de 2 a 24 años padece sobrepeso. De ellos, el 14% sufre obesidad. Entre los niños, la obesidad destaca entre los 6 y los 13 años. Este fenómeno se ha detectado también en países de "dieta mediterránea" como Italia, Francia y Grecia.
Los niveles de actividad física de los niños tienden a su máximo entre los 10 y 13 años, sufriendo un declive progresivo durante la adolescencia. Por su parte, las chicas suelen comer menos que los chicos pero tienden al sobrepeso debido al escaso ejercicio físico que realizan. En Gran Bretaña, por ejemplo, un preocupante 64% de las chicas de 15 años no hacen ningún tipo de ejercicio físico.
La clave para evitar la obesidad en la infancia es la educación de los más pequeños en relación a una alimentación saludable y a una práctica permanente de ejercicio físico. Por otra parte, diversas investigaciones apuntan a que la práctica habitual de ejercicio físico afecta sobre todo al bienestar e incluso puede influir positivamente en las calificaciones escolares.
Es más fácil para los jóvenes habituarse a comer de manera saludable y hacer ejercicio de manera habitual que tratar el problema de la obesidad en una etapa vital posterior, cuando el estilo de vida es más sedentario.
Es recomendable que los niños estén activos el máximo tiempo posible del día: caminando, bailando, corriendo o practicando deportes como el baloncesto, el fútbol o el tenis. Eso sí, con moderación.
El ejercicio físico habitual desarrollará el equlilibrio y la fuerza muscular del niño, al tiempo que ayudará a que su corazón y sus pulmones sean más eficientes. Asimismo, e independientemente de la edad, mejorará la salud física y mental.
No tienes por qué gastar mucho dinero cuando salgas con los niños. Una divertida y barata forma de hacer ejercicio es salir a dar paseos o hacer pequeñas rutas al aire libre. Es ideal para respirar aire puro y para hacer que el cuerpo se mueva.
En este sentido, si te es posible, haz que los niños vayan andando al colegio. Si puedes acompañarles tú, mejor. Es un ejercicio diario muy bueno para la actividad cardíaca y respiratoria que muchas veces pasa desapercibido como tal.
El valor de la novedad de un nuevo deporte puede ser justamente lo que algunos niños pueden necesitar para empezar a interesarse por la salud y el ejercicio físico. Si tus hijos no son especialmente entusiastas del deporte que practican en la escuela, intenta que prueben deportes totalmente nuevos para ellos. Hay muchos deportes en los que se pueden ver interesados, tales como volleyball, taekwondo o waterpolo.
Otros deportes accesibles para proponer a los más pequeños de la casa son: