Diferencia entre gafas graduadas y progresivas

Las lentes progresivas requieren un periodo de adaptación.

En óptica se utilizan muchos tipos de cristales para la corrección de los defectos visuales, dependiendo de los materiales que se utilizan en su fabricación, sus características ópticas y el foco, que es el punto en el que convergen las fuentes de luz y define la distancia a la que se puede ver con nitidez, dependiendo del tipo de problema visual (ametropía) que se tenga que corregir (miopía, astigmatismo, presbicia, hipermetropía, etc.)

En general, el tipo de lentes que se más se utilizan son las llamadas monofocales, es decir, aquéllos que se utilizan para, por ejemplo, ver o sólo de lejos o sólo de cerca. Estos cristales sólo tienen una distancia focal.

El problema surge cuando una persona miope, que ve mal de de lejos, empieza a tener la vista cansada y necesita también gafas para ver de cerca. En esta situación se tienen distintas opciones. La primera es la de tener un par de lentes monofocales para cada distancia e intercambiarlas en función de si quiere ver de lejos o, por ejemplo, leer un libro.

La otra opción es utilizar cristales multifocales, es decir que permitan ver de lejos o de cerca sin necesidad de cambiar de gafas. Y en este caso existen dos posibilidades:

  • Lentes bifocales: tienen dos distancias focales diferentes. Una en la parte superior, que permite tener una correcta visión de lejos, y otra en la parte inferior, que facilita la visión de objetos cercanos. Su apariencia es la de un cristal con dos secciones y en realidad es así pues hay que enfocar el ojo por una o por otra dependiendo de la actividad que se está realizando.
  •  Lentes progresivas: en este caso la lente tiene una apariencia homogénea, sin que se perciba las dos zonas de enfoque. Aunque esto no es así. En la parte superior del cristal se sitúa el foco para ver de lejos, en el centro la distancia media y la parte inferior se utiliza para ver de cerca. Lo importante es aprender a mirar por la parte del cristal adecuada a las necesidad focales de cada actividad y ello requiere un periodo de adaptación, en contra de lo que sucede con las bifocales.
    • Ventajas: no se necesita cambiar de lentes para mirar a cualquier distancia, pudiéndose realizar cualquier actividad con las mismas.
    •  Inconvenientes: la visión lateral está un tanto reducida, lo que obliga a girar la cabeza mara ver correctamente los objetos que no se encuentran frente a nosotros. Además, cuando se mira al suelo hay que hacerlo de forma perpendicular al mismo, ya que si no se utilizará la zona de la lente para ver de cerca y la visión será más o menos borrosa, dependiendo de la draduación.

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