Amputaciones traumáticas

Hay accidentes –coche, moto, laborales, catástrofes naturales, guerras, etc.– en los que el propio traumatismo causa la amputación directa, total o parcial, de alguna parte del cuerpo, un dedo, una mano, una pierna, etc. En la actualidad las técnicas de microcirugía se han desarrollado de tal manera que han hecho posible la opción de reimplantar el miembro amputado, siempre que se den una serie de condiciones en cuanto a la integridad y la conservación del mismo.

De ahí la importancia de que las personas que antes lleguen junto al accidentado sepan evaluar la situación, realizar los primeros auxilios y qué hacer con el miembro amputado en tanto llegan los servicios médicos de emergencia.

Amputaciones traumáticas

Lo primero que hay que tener en cuenta es si es necesario o no realizar las maniobras de resucitación cardiorrespiratoria e inmediatamente después controlar la hemorragia, al mismo tiempo que se calma a la persona accidentada, pues la amputación se suele asociar a un estado de shock. Si es posible, estos primeros auxilios deben hacerse con la colaboración de otra persona.

Siempre que no exista la sospecha de que se haya producido una lesión importante en la cabeza el cuello o la espalda, hay que colocar al accidentado en posición horizontal, con las piernas elevadas unos 30 centímetros del suelo y taparle con una manta para mantener el calor corporal. Esto podrá prevenir un eventual shock.

Para el control de la hemorragia hay que presionar directamente sobre la herida y mantener el miembro afectado en una posición elevada con respecto al corazón. Si la hemorragia es muy fuerte, habrá que practicar un torniquete o realizar un vendaje bien prieto que presione bien la herida.

Accidente y miembro amputado
En estos casos es muy importante saber cómo actuar para preservar el miembro amputado y evitar una posible infección en la herida resultante. Las recomendaciones a seguir son las siguientes:

  • Localizar el miembro amputado y colocarlo junto a la persona accidentada.
  • Retirar cualquier material sucio que haya en la herida causada por el seccionamiento del miembro amputado y sea susceptible de causar una infección. Si ello es posible, se puede limpiar con mucha suavidad la herida y especialmente el borde de la misma utilizando agua. D
  • Siempre que se disponga de los medios necesarios, para conservar el miembro amputado debe envolverse en un trozo de tela húmedo y limpio e introducirlo en una bolsa sellada que luego debe sumergirse en hielo. De este modo, la reimplantación del miembro amputado será viable durante las siguientes 18 horas.
  • No se debe colocar en ningún caso directamente en agua o en hielo.
  • En caso de que no se disponga de los medios necesarios (agua y hielo) debe mantenerse el miembro amputado alejado de cualquier fuente de calor y esperar a los servicios de emergencia. De lo contrario, el tiempo disponible para el reimplante se reducirá a aproximadamente cuatro horas.

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