Trastornos de las articulaciones sacro-iliacas

articulaciones sacro-ilíacas

Descripción

Las articulaciones sacro-iliacas están situadas a ambos lados de la parte inferior de la columna. Unen la base de la columna (sacrum) con la pelvis (ilium). Las articulaciones sacro-iliacas proporcionan estabilidad y actúan como amortiguadores cuando caminamos o corremos. Las articulaciones sacro-iliacas pueden inflamarse o dañarse y provocar dolor en la parte inferior de la espalda.
El dolor de la parte inferior de la espalda suele darse en un lado, pero puede aparecer en ambos. Se puede sentir un dolor sordo o un dolor agudo en las nalgas, en la ingle o en la parte posterior del muslo. Algunas personas tienen problemas para subir escaleras y darse la vuelta en la cama. También se puede sentir dolor después de estar sentado durante periodos largos.

Causas

El trastorno de las articulaciones sacro-iliacas se puede deber a diversas causas, incluidas:

· cambios hormonales durante el embarazo
· un golpe en la parte inferior de la espalda
· un movimiento lateral de la pelvis al correr
· correr por terreno desigual
· zapatos inadecuados
· diferencias en la longitud de las extremidades inferiores


Tratamiento Aficionado

Puede comprar calmantes, como el paracetamol o ibuprofeno, para tratar el dolor ligero a moderado, y su médico de familia puede recetarle calmantes más fuertes, si el dolor es intenso. Además de aliviar el dolor, los calmantes le pueden ayudar a reducir la inflamación y la hinchazón. Lea siempre el prospecto que acompaña a la medicina y, si tiene alguna pregunta, pida consejo a su farmacéutico. Si su lesión es más grave, es posible que necesite fisioterapia. Puede que su fisioterapeuta utilice técnicas como estiramientos y masaje para reducir la tensión muscular. En ocasiones se recurre a diversos tipos de vendajes para ayudar a sujetar la articulación al hacer ejercicio.

Su fisioterapeuta elaborará un programa de ejercicios para fortalecer gradualmente los músculos de alrededor de su articulación sacro-iliaca.
Si sus síntomas no mejoran, es posible que necesite una inyección de esteroides en la articulación sacro-iliaca. Esto ayudará a aliviar el dolor y la inflamación.

Prevención

· Evitar cualquier ejercicio que provoque dolor en la articulación sacro-iliaca
· No ignore el dolor o ni retrase el tratamiento

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