1. Solicitud de la prueba
La persona interesada solicita voluntariamente un estudio de genoma completo como parte de un enfoque de prevención y conocimiento personalizado de su salud. Este análisis puede aportar información relacionada con predisposiciones genéticas, respuesta a algunos medicamentos, antecedentes familiares y otros aspectos relevantes para el cuidado de la salud a largo plazo.
Antes de realizar la prueba, se explica de forma clara qué tipo de información puede obtenerse, cuáles son los alcances del estudio y sus limitaciones. Si la persona tiene dudas técnicas o desea una orientación más detallada, puede solicitar una consulta pre-test con un médico genetista experimentado.
2. Consentimiento informado y privacidad
Antes del análisis, se explica cómo se realizará el estudio, qué tipo de resultados pueden obtenerse y cómo se protegerán los datos genéticos. La información se maneja bajo estrictos criterios de confidencialidad y seguridad.
3. Toma de muestra
La muestra suele obtenerse mediante saliva, torunda bucal o sangre. Es un procedimiento rápido, sencillo y poco invasivo.
4. Transporte y conservación
La muestra se identifica y transporta bajo condiciones controladas para garantizar su correcta conservación, seguridad y trazabilidad durante todo el proceso.
5. Extracción y análisis del ADN
En el laboratorio se extrae el ADN y se realiza la secuenciación del genoma completo mediante tecnologías validadas y procedimientos técnicos especializados.
6. Control de calidad
Se revisa la calidad de la muestra y de los datos obtenidos para asegurar que los resultados cumplan criterios de precisión, fiabilidad y reproducibilidad antes de emitir el informe.
7. Interpretación médica
Profesionales cualificados interpretan los hallazgos utilizando la evidencia científica disponible y el contexto personal y familiar de cada individuo.
8. Entrega de resultados y acompañamiento
La persona recibe un informe claro y orientación profesional para comprender los resultados y convertirlos en acciones útiles orientadas a la prevención, el bienestar y el cuidado personalizado de la salud.
Lo más importante
La genética no define completamente tu salud. Tus hábitos, entorno y estilo de vida también desempeñan un papel fundamental. La información genética es más útil cuando ayuda a tomar decisiones preventivas y personalizadas para cuidar mejor tu bienestar a largo plazo.