Diarrea crónica y cáncer

   
La diarrea crónica se define como un aumento en las deposiciones, de al menos 3-4 veces diarias, durante un periodo mínimo de dos meses. También se tiene en cuenta con la consistencia y el volumen de las heces. Puede obedecer a múltiples causas, si bien la existencia de un cáncer (colon, páncreas o algunos tipos de linfomas) es de las más infrecuentes. En cualquier caso, en una situación como ésta siempre se debe buscar una intervención médica adecuada para determinar cuál es la causa y, en función de ella, establecer el tratamiento más adecuado.

Lo que sí es más frecuente, pero en todo caso menos que el estreñimiento, es que los pacientes con cáncer que están en tratamiento puedan desarrollar este tipo de diarrea, con el subsiguiente impacto en la calidad de vida ante las limitaciones que impone en la actividad diaria, el cansancio crónico que genera, la alteración de los hábitos alimentarios y el riesgo de deshidratación y desequilibrio electrolítico que genera, sin olvidar la necesidad de depender de otras personas o que en los casos más graves puede llegar a ser mortal.

Diarrea crónica y cáncer

En la actualidad se ha establecido una clasificación de la diarrea crónica en pacientes oncológicos en tratamiento, que contempla cuatro estadios:

  1. Cuando el número de deposiciones diarias no supera las cuatro.
  2. Si se sitúa entre cuatro y seis deposiciones por día.
  3. Más de siete deposiciones diarias, con pérdida de control de esfínteres y limitación en la funcionalidad (atención de las necesidades propias). Suele ser necesaria la hospitalización del paciente.
  4. Implica la necesidad de ingreso inmediato en la unidad de cuidados intensivos y es potencialmente mortal.
     

Aunque se puede producir como efecto adverso de la quimioterapia, la causa más habitual de la diarrea en pacientes con cáncer se debe a tratamientos con radioterapia (abdomen, pelvis y recto)que afectan al intestino grueso y delgado, ambos especialmente sensibles a la radiación ionizante. Se suele producir durante o después de cada sesión y cronificarse cuando el tratamiento se prolonga en el tiempo.

Es por esta razón que cuando se inicia un tratamiento de este tipo se hagan una serie de recomendaciones para prevenir o tratar adecuadamente la diarrea desde un inicio, siempre que ésta se encuentre en los estadios I o II:

  • Evitar o limitar el máximo posible el consumo de lácteos, alimentos grasos o muy condimentados, fibra, alcohol y cafeína.
  • No utilizar laxantes o ablandadores de heces en caso de estreñimiento previo.
  • Comer poca cantidad en mayor número de veces al día y procurar ingerir alimentos de fácil digestión, como el arroz, el plátano, compotas de frutas, etc.
  • Beber mucho agua para evitar la deshidratación.
     

Además, ante una diarrea crónica o persistentes, el médico deberá valorar la posibilidad de recurrir a medicamentos antidiarreicos u otros, como los opioides, o modificar el programa de tratamiento. Llegado el caso, deberá considerar el ingreso del paciente en caso de deshidratación o si la diarrea se clasifica en los estadios III o IV.

CONDICIONES DE USO DEL SERVICIO

La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares.

En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc... que se citarán únicamente con finalidad informativa.

La utilización de este servicio se lleva a cabo bajo la exclusiva responsabilidad de los usuarios.