Uña negra

En términos generales, una uña, sea del pie o de la mano, adquiere una coloración negra o rojo oscura cuando se ha producido un traumatismo o una presión continua que causa la formación de un coágulo de sangre bajo la misma cuya extensión puede afectar sólo a una parte a toda ella. Este cambio de coloración también puede ser causado por una infección por hongos o por una uña encarnada crónica, así como a enfermedades concretas, como es el caso de la existencia de un melanoma, aunque esta última situación es muy rara.

Es importante que ante la existencia de una uña negra se consulte con el dermatólogo, especialmente si el cambio de coloración se ha producido sin que haya mediado un traumatismo.

Sin embargo, el término de uña negra se suele aplicar en Medicina a una lesión que aparece en un dedo del pie y que es característica de deportistas. De hecho también se conoce como dedo de corredor o de tenista y su causa principal es una mala elección del calzado deportivo, generalmente demasiado ajustado (corto y estrecho), de modo que se ejerce una presión continua sobre la uña por el roce repetitivo de ésta con la zapatilla.

Correr cuesta abajo o un frenado repentino de la carrera facilita aún más la aparición de esta lesión que suele afectar al primero y segundo dedo del pie. Lo mismo ocurre cuando las uñas son demasiado largas y ante una higiene deficiente de los pies, lo que favorece la aparición de infecciones fúngicas (causadas por hongos). Todo ello contribuye a que la uña se oscurezca, comience causar molestias e incluso pueda llegar a caerse, especialmente si el ennegrecimiento se inicia en su base.
  

Tratamiento de la uña negra

Siempre que el origen de la uña negra no se deba a una patología concreta, en cuyo caso se requerirá un tratamiento específico, se deben adoptar medidas concretas, como es el dejar de correr y cambiar de calzado, asegurándose de que éste sea lo suficientemente holgado como para que hay espacio libre alrededor de los dedos. Normalmente la uña cicatrizará por sí sola sin necesidad de tratamiento y remitirán las molestias hasta desaparecer. Sólo entonces se puede reanudar la práctica deportiva.

No obstante, en los casos en los que el dolor es intenso se puede recurrir a practicar un pequeño agujero sobre la uña con una aguja caliente, con el fin de dar a salida a la sangre que se ha acumulado bajo la uña, de modo que reduce la presión, se alivia el dolor y se facilita la cicatrización.

Prevención de la uña negra

La uña negra es un tipo de lesión que se puede evitar adoptando una serie de medidas concretas:
  

  • Elegir el calzado adecuado para la práctica deportiva. Los dedos deben mantenerse suficientemente holgados para que no rocen con la zapatilla.
  • Utilizar siempre calcetines de algodón y cambiarlos diariamente.
  • Cortarse convenientemente las uñas de los pies.
  • Mantener una correcta higiene de los pies.
       

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