Cuidar la salud bucodental en la infancia es clave para prevenir problemas en la edad adulta. Los dientes de leche, aunque son temporales, cumplen un papel fundamental: les ayudan a masticar, hablar y mantener el espacio para los dientes definitivos.
Sin embargo, la infancia es la etapa en la que más aparecen las caries, encías inflamadas o golpes jugando. Y si no se tratan rápido, pueden convertirse en problemas serios… y costosos. Por ello, sabemos que un seguro dental infantil es garantía de tranquilidad: tu hijo siempre tendrá acceso al especialista que necesita, sin esperas ni sorpresas en la factura.
Los padres sabemos que basta con un descuido para que aparezcan las caries o un golpe jugando en el parque. Los problemas más comunes que encontramos en consulta son los siguientes:
- Caries dentales: el enemigo número uno de los peques. Los dientes de leche son más propensos a tener caries por su composición pero, además, la combinación de azúcares e higiene relativa lo agrava. La prevención consiste en el cepillado con pasta fluorada 2 veces al día y revisiones periódicas.
- Gingivitis: si sangran al cepillarse los dientes, les notas encías rojas o muy inflamadas, hay que actuar rápido para evitar que empeore. Una correcta limpieza diaria y visitar al odontopediatra, es esencial para prevenirlo.
- Dientes torcidos (maloclusión): a veces por genética o por malos hábitos como el chupete, encontramos dientes apiñados o mordidas incorrectas. El tratamiento más común para corregirlo es la ortodoncia.
- Caries del biberón: se producen normalmente cuando el niño se duerme con leche o zumo en el biberón y dañan los dientes frontales. Lo recomendable para evitarlo, es ofrecer solo agua por la noche.
- Traumatismos dentales: son muy comunes las visitas a clínicas dientes rotos en los columpios o por jugar al fútbol. Para evitarlo, es aconsejable utilizar protectores bucales y las revisiones periódicas ante pequeñas contusiones
- Erupción tardía o adelantada: cuando los dientes aparecen antes o después de lo esperado conviene revisarlo.
- Hábitos orales nocivos: chuparse el dedo, el uso prolongado del chupete o rechinar los dientes (bruxismo) puede afectar la mordida, si no se corrigen a tiempo.
Un seguro dental no es solo para resolver problemas existentes, también sirve para prevenir, diagnosticar y tratar dolencias.
Entre sus coberturas más habituales encontrarás:
- Revisiones periódicas y limpiezas.
- Fluorizaciones y selladores para evitar caries.
- Extracciones y empastes en dientes temporales.
- Atención de urgencias (ideal para golpes y caídas) en cualquiera de nuestras clínicas.
- Educación bucodental y orientación en hábitos saludables de higiene y alimentación.
La Seguridad Social, cubre lo básico: revisiones generales y, en algunos casos, extracciones de dientes de leche. Estas coberturas, no son siempre suficientes.
Por su parte, un seguro dental privado proporciona:
- Tratamientos preventivos más completos (selladores, fluorizaciones, empastes, ortodoncia preventiva, urgencias).
- Acceso a una red de clínicas y odontopediatras especializados.
- Menores tiempos de espera y flexibilidad en citas.
El cuidado dental en la infancia es una inversión en salud a largo plazo. Protege la sonrisa de tu hijo desde pequeño, ahorra dinero en tratamientos y asegúrate que recibe la mejor atención cuando más lo necesite.