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¿En qué consiste?

La alergia es un proceso inmunológico complejo mediado por inmunoglobulinas E (IgE) específicas frente a la proteína de un determinado alimento, que presenta niveles elevados en pacientes alérgicos. La reacción causa-efecto es muy rápida, se muestra en pocas horas tras haber ingerido el alimento y es detectable en pruebas en suero o dérmicas.

Las personas reaccionan de forma distinta a determinados alimentos cuando presentan una alergia (urticaria, hinchazón en labios y lengua, voz ronca, dolor abdominal, etc.) y es muy importante, especialmente en el campo de la nutrición, determinar el compuesto específico al que se sufre una hipersensibilización.

¿Cómo es el test?

El Test de Alergia Alimentaria o estudio 20 IgE es el único análisis de sangre que determina la alergia alimentaria frente a los 20 alimentos más alergénicos de una dieta común.

El estudio se realiza mediante la prueba de radioalergoabsorbencia (RAST: Radio Allergo Sorbent Test). Es una prueba que se realiza en el laboratorio a partir de una muestra de sangre para verificar la cantidad de anticuerpos lgE específicos, los cuales están presentes si hay una reacción alérgica.

A diferencia de las pruebas cutáneas, el Test de Alergia Alimentaria presenta mayor especificidad cuantitativa y objetiva. En determinadas situaciones las pruebas cutáneas no pueden realizarse bien sea por que el paciente está tomando medicamentos que pueden interferir en los resultados, por la presencia de problemas cutáneos o en aquellos casos en los que las pruebas cutáneas pueden llegar a ser traumáticas (bebés o niños).

Los resultados

El estudio 20 IgE permite identificar la presencia de alergias en sangre del paciente de los siguientes alimentos:

  • Frutos secos: almendra, avellana, cacahuete, nuez de Brasil.
  • Cereales: centeno, maíz, trigo.
  • Pescados y mariscos: bacalao, gamba.
  • Frutas y verduras: kiwi, manzana, melocotón, melón, patata, pepino, tomate, zanahoria.
  • Otros: caseína, leche de vaca, soja, yema y clara de huevo.

Los resultados se recogen a los 3 días laborables en el mismo centro de extracción. A partir de esta información, el paciente podrá adaptar sus hábitos alimenticios y mejorar su calidad de vida en pocos días con las recomendaciones del informe.

¿A quién va dirigido?

El Test de Alergia Alimentaria de Sanitas está dirigido a:

  • Personas que quieren confirmar a qué alimentos son alérgicas porque hayan tenido alguna reacción alérgica alimentaria con anterioridad.
  • En los casos en los que las pruebas cutáneas no pueden realizarse por los siguientes motivos:
    • Cuando el paciente está tomando medicamentos que pueden interferir en los resultados.
    • Cuando el paciente presenta problemas cutáneos.
    • Cuando las pruebas cutáneas pueden llegar a ser traumáticas, como es el caso de bebés o niños.

Ventajas del tratamiento

  • Extracción de la muestra en una red nacional de centros de extracción.
  • Centros médicos y profesionales seleccionados mediante los criterios de acreditación de Sanitas.
  • Condiciones especiales de financiación.
  • Servicios con precio cerrado, no existen sorpresas durante el tratamiento.
  • Acceso a las técnicas más avanzadas con la última tecnología disponible.
  • Asesoramiento y acompañamiento durante todo el proceso para que siempre tomes la mejor decisión.
  • Accede al mejor servicio con un trato cercano y personalizado.

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Preguntas Frecuentes

¿Hay diferencias entre alergia e intolerancia alimentaria?

Sí. La mayoría de las personas podemos comer una gran variedad de alimentos sin sentir reacciones adversas a los alimentos. Sin embargo, en un pequeño porcentaje de la población existen determinados alimentos o componentes de alimentos que pueden provocar estas reacciones adversas, desde pequeñas erupciones hasta reacciones alérgicas graves.

Esta hipersensibilidad alimentaria pueden deberse a una alergia alimentaria o a una intolerancia alimentaria. Aunque una de cada tres personas cree que son "alérgicas" a algunos alimentos, la prevalencia real de la alergia alimentaria es tan sólo de un 2% en la población adulta. En la población infantil, la incidencia es superior al 3-7%, aunque la mayoría superan las alergias alimentarias antes de comenzar a ir al colegio.

Existen dos tipos de las reacciones no toxicas, es decir aquellas que dependen de una susceptibilidad individual a la sustancia y no por la sustancia en sí:

  • La hipersensibilidad medida por IgE o alergia alimentaria

    Se trata de una forma específica de hipersensibilidad a un alimento o uno de sus componentes, que activa el sistema inmunológico. Un alérgeno (proteína del alimento causante, que en la mayoría de la gente no produce reacciones adversas) provoca una serie de reacciones en cadena en el sistema inmunológico, entre ellas la producción de anticuerpos. Dichos anticuerpos provocan la segregación de sustancias químicas, como la histamina, que produce varios síntomas, como picor, moqueo, tos o trastornos respiratorios. Frecuentemente, las alergias a los alimentos o a sus componentes se heredan, y normalmente se identifican en los primeros años de vida.

    En definitiva, la alergia es un proceso inmunológico complejo medido por inmunoglobinas E (IgE) especificas frente a la proteína del alimento. La reacción causa-efecto es muy rápida, en pocas horas tras haber ingerido el alimento. Es detectable en pruebas en suero o dérmicas.

  • La hipersensibilidad medida por IgG o intolerancia alimentaria

    Esta hipersensibilidad afecta al metabolismo, pero no al sistema inmunológico del cuerpo. La intolerancia alimentaria se da cuando el cuerpo no puede digerir correctamente un alimento o uno de sus componentes. Mientras que las personas que tienen realmente alergias alimentarias necesitan generalmente eliminar el alimento causante de su dieta, las personas que sufren una intolerancia pueden consumir pequeñas cantidades del alimento o del componente alimenticio, sin que se den síntomas, excepto en el caso de personas que sean sensibles al gluten o al sulfito. Un buen ejemplo es la intolerancia a la lactosa, que se da en ciertas personas por la carencia de una enzima digestiva llamada lactasa, que descompone el azúcar de la leche.

¿Qué es la celiaquía?

La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten (posible de diagnosticar a cualquier edad); un trastorno intestinal que se da cuando el cuerpo no puede digerir el gluten (una proteína que se encuentra en el trigo, el centeno, la cebada y las avenas).

Si el enfermo consume alimentos que contienen gluten, la mucosa del intestino delgado queda dañada, y tiene menos capacidad para absorber nutrientes esenciales como las grasas, las proteínas, los carbohidratos, los minerales y las vitaminas. Entre sus síntomas destacan la diarrea, la pérdida de peso, la fatiga, la irritabilidad y el dolor abdominal. En los niños, se pueden dar síntomas de desnutrición, entre ellos problemas de crecimiento. La prevalencia de esta intolerancia se detecta una media de 1 caso por cada 100 personas. Actualmente, la única forma de ayudar a los pacientes celiacos es proporcionarles una dieta sin gluten. Cuando se elimina el gluten de la dieta, el intestino se regenera gradualmente, y desaparecen los síntomas.

Para mayor información:

http://www.eufic.org/article/es/expid/basics-alergias-intolerancias-alimentarias/

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