Cómo reconocer una crisis de ansiedad. Síntomas

Son muchas las personas que sufren una crisis de ansiedad o un ataque de pánico y acaban en el servicio de urgencias pensando que han sufrido un infarto, una angina de pecho o algo de igual gravedad. Y ello tiene su lógica, ya que se produce de forma repentina, con un alarmante aumento de la frecuencia cardiaca (taquicardia) y una gran dificultad para respirar que puede ocasionar una fuerte sensación de presión en el pecho que puede resultar dolorosa. Todo ello justifica lo que expresan los pacientes que han sufrido una crisis de este tipo: “me sentía morir”.

Aprender a reconocer los síntomas y diferenciarlos de los que ocasionan otro tipo de ataques es muy importante, entre otras razones porque facilita el diagnóstico de un cuadro de ansiedad, muy diferente al de una ansiedad generalizada, y por tanto tratarlo adecuadamente y controlar futuras crisis.

Cómo reconocer una crisis de ansiedad. Síntomas

Sin embargo, aunque la crisis de ansiedad sobrevenga de forma repentina, hay que saber que hay una serie de síntomas previos que en cierto modo la preceden. La primera pista es la propia situación personal: preocupaciones importantes, exceso de trabajo que se cree no ser capaces de realizar, problemas de concentración, alteraciones del sueño, sensación de irrealidad. Otros síntomas, en este caso físicos, pueden servir de aviso: tensión muscular, sudoración excesiva, molestias intestinales, mareo, visión borrosa, adormecimiento y hormigueo en manos y pies… Levantar el pie del acelerador a tiempo y darse la oportunidad de relajarse y respirar hondo y acompasadamente puede evitar el ataque de pánico y evitar esos síntomas tan angustiantes que lo caracterizan:

  • Dificultad para respirar, aunque en realidad se trata de una percepción y no de un problema real, aún cuando se siente una sensación de ahogo angustiante y que falta el aire. Ser consciente de ello le permitirá decidir relajarse y darse cuenta de que sí puede respirar.
  • La taquicardia o la sensación de palpitaciones o de que el corazón se desboca es una consecuencia de la propia ansiedad. Unida al anterior síntoma se puede sentir un intenso dolor en el pecho, no así el dolor reflejo en el brazo derecho que se produce en caso de infarto.
  • También hay síntomas digestivos importantes, como la percepción de que se cierra la glotis y no se puede tragar nada, la boca seca, la necesidad de evacuar de forma urgente, náuseas, dolor abdominal e incluso vómitos.
  • Hay que mencionar también la sensación de irrealidad que algunas personas relatan como que se ha abandonado el cuerpo y que no es más que la incapacidad para  controlar los síntomas y un sentimiento de irrealidad.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que una crisis de ansiedad no tiene por qué estar acompañada por todos estos síntomas de forma simultánea, sino que generalmente se producen algunos de ellos.

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