Cuida tus ojos

Lo mejor de la vida, siempre a la vista. Cuida tus ojos. Los ojos son los órganos perceptivos más desarrollados. Al transmitir imágenes a través de ondas de luz al cerebro, son la principal fuente generadora de información sobre nuestro entorno. Por otra parte, a través de los ojos nos comunicamos con otras personas, no en vano, revelan nuestros sentimientos y estados de ánimo.

Debido a que la luz viaja en línea recta, los ojos pueden llegar a dar una gran sensibilidad en la percepción del brillo, color y forma de la realidad exterior. Son tan sensibles que pueden ayudar al cerebro a distinguir imágenes de tan sólo dos milésimas partes de milímetro. "Ya que las revisiones pueden no prevenir algunos problemas degenerativos, detectar un problema en una etapa temprana puede llegar a ser vital a la hora de mantener la vista o sufrir una pérdida de la misma"

¿Cómo es el ojo?
El ojo sano es esférico, y su tamaño es aproximadamente dos tercios del de una pelota de ping pong estándar. Está protegido tanto por los huesos que conforman la cavidad ocular, como por capas de grasa que rodean al ojo y facilitan su giro. A grandes rasgos, el ojo enfoca la luz para formar imágenes que son convertidas en impulsos nerviosos en la retina para luego ser interpretadas por el cerebro. Pero, en realidad, el proceso es algo más complejo.

Los ojos contienen muchas estructuras vitales, exquisitamente diseñadas. Entre las más importantes están:

  • La esclera: rodea todo el ojo por su parte externa, dándole consistencia y evitando que se deforme.
  • La córnea: en la parte anterior del ojo, la esclera se convierte en la córnea, que es transparente y cristalina. Es la zona por donde penetra la luz externa en el ojo, y por la que podemos ver.
  • El iris: esta capa coloreada de músculos contrae o expande la pupila, que es el agujero central del iris y la que regula la cantidad de luz que entrará (como los diafragmas de las cámaras fotográficas). Si se dilata entra más luz, y si se contrae menos. Normalmente se dilata en situaciones de baja luminosidad y se contrae en situaciones de alta luminosidad (días soleados por ej.).
  • El cristalino: es una lente situada tras la córnea y el iris. Modifica su forma con el objetivo de enfocar ondas de luz a diferentes distancias y transmitirlas a la retina.
  • El cuerpo ciliar: Es un anillo muscular en torno al cristalino que se contrae o relaja para alterar su forma y así lograr un correcto enfoque, especialmente en objetos cercanos. Otros seis músculos en la zona ocular generan incesantemente los movimientos del ojo, incluso durante el sueño. Un séptimo músculo mueve el párpado superior.
  • La retina: está en la zona posterior del ojo y es una capa sensible a la luz compuesta por 125 millones de células con forma de bastones (que actúan como detectores de luz) y por otros 7 millones de células con forma de conos, que reaccionan ante el color y discriminan los mínimos detalles (la retina puede detectar más de 7 millones de sutiles diferencias de tonalidades).

Sus respuestas a la luz son transmitidas a través del millón de fibras del nervio óptico hacia el cerebro.

  • La coroides: la oscura y fibrosa coroides está detrás y por debajo de la retina. Contiene pigmentos y vasos sanguíneos que la alimentan con oxígeno y glucosa. Previene a los ojos de posibles reflejos de luz.
  • El interior del ojo: está relleno del humor vítreo, un gel incoloro y pastoso que ayuda al ojo a mantener su forma.
  • El aparato lacrimal: las lágrimas, producidas y drenadas por el aparato lacrimal en la unión del ojo y la nariz, mantiene la humedad de la córnea y la conjuntiva. Esparcidas por el movimiento del parpadeo, las lágrimas mantienen la transparencia corneal, lubrican la superficie del ojo y ayudan al movimiento del mismo.

Al contener lisozina, un antiséptico natural, las lágrimas también arrastran fuera del ojo el polvo y otras partículas externas.

Partes de un ojo
El ojo


¿Qué puede fallar en el ojo?

A continuación pasamos a describir brevemente los trastornos de la vista más comunes:

  • La miopía es la incapacidad de enfocar objetos distantes. El ojo inclina los rayos de luz demasiado, por lo que éstos convergen antes de alcanzar la retina, y sobre esta confluye una imagen borrosa.
  • La hipermetropía es la incapacidad de enfocar objetos cercanos. En este caso, el ojo inclina muy poco los rayos de luz, por lo que no convergen antes de alcanzar la retina.
  • La presbicia es el declive progresivo, debido a la edad, de los músculos responsables del enfoque debido a la edad.
  • El astigmatismo consiste en la visión borrosa o distorsionada motivada por la desigual curvatura de la córnea o la lente.
  • La ambliopía, también conocida como ojo vago, está causada por defectos de enfoque en uno de los ojos. En estos casos, el cerebro evita combinar información de ambos ojos. En los adultos provoca doble visión; en los niños, el cerebro sencillamente ignora la información de uno de los ojos. A no ser que el problema sea corregido antes de los seis años de edad, el cerebro nunca aprenderá a interpretar la información procedente del ojo "ignorado". De ahí la expresión de "ojo vago".
  • El estrabismo se produce por la defectuosa alineación de los seis músculos que rodean al ojo, causando desviación del mismo hacia dentro, fuera, arriba o abajo en relación con el otro ojo. El estrabismo en los niños se cura normalmente conforme los citados músculos se desarrollan.
    El estrabismo en la infancia tardía puede ser tratado con parches en el ojo sano para fortalecer el ojo débil, a ser posible, con el uso complementario de gafas. En el caso de darse más allá de la infancia, el estrabismo siempre requiere una exploración diagnóstica completa.
  • El daltonismo o ceguera al color, normalmente heredada, no se puede tratar y se debe a una ausencia o insuficiencia de conos retinianos. En la mayoría de los casos, la persona que padece este defecto no puede distinguir entre los colores rojo y verde pero, a veces, la confusión puede darse entre el azul y el amarillo.
  • La ceguera nocturna, también heredada en la mayoría de los casos, es la incapacidad de ver en penumbra debido a una insuficiencia de vitamina A. También puede ser una señal precoz de visión en túnel.
    Estos trastornos comunes, que no son enfermedades en el sentido estricto de la palabra, se pueden corregir en general con gafas, lentes de contacto u otras medidas. Sin embargo, el ojo es objeto de muchos otros problemas y afecciones:
  • La conjuntivitis, o inflamación de la conjuntiva, es la afección más común del ojo. Causada principalmente por infecciones víricas o bacterianas, también es frecuente que sea causada por alergias. Su cuadro clínico es un enrojecimiento del ojo, con sensación de tener un cuerpo extraño en el mismo, y en algunos casos aparición de una secreción en el mismo. La visión no se ve afectada, aunque la luz intensa nos puede molestar cuando la sufrimos. Normalmente se resuelven sin secuelas y sin afectar a la visión. Se trata con limpieza del ojo y con colirios específicos según sea su causa.En el caso de no ser tratada, puede derivar en una afección más seria denominada tracoma.
  • La permanente sequedad de la córnea y la conjuntiva es producida por una insuficiente producción de lágrimas, principalmente en las personas con trastornos autoinmunes, tales como artritis reumatoide y lupus. La sequedad prolongada puede causar visión borrosa, quemazón, escozor y úlceras corneales. El tratamiento más efectivo es la aplicación con colirios de lágrimas artificiales.
  • La retinitis pigmentaria es una enfermedad heredada por la cual el pigmento retiniano se deteriora. El primer síntoma es la reducción de la visión nocturna para, más tarde, perder la visión periférica. La afección puede progresar hacia la ceguera.
  • Desprendimiento de retina. La retina puede llegar a desprenderse de la coroides que está detrás suya, o del humor vítreo que está delante. La afección es indolora pero produce manchas y destellos anormales y pérdida de visión parcial.
    Entre las causas se encuentran golpes en el ojo o en la cabeza, quistes, tumores y hemorragias. Es más frecuente en personas que sufren una miopía previa elevada. El tratamiento con láser puede fijar de nuevo la retina.
  • Las cataratas, principalmente se producen debido al envejecimiento pero también pueden ser congénitas o causadas por lesiones, infecciones, enfermedades metabólicas (por ejemplo, la diabetes) o por el consumo de ciertos fármacos. El tratamiento consiste en quitar el cristalino mediante intervención quirúrgica. Normalmente se implanta una lente artificial durante la intervención para recuperar la visión.
  • El glaucoma, una de las enfermedades más comunes en las personas mayores, es responsable de casi el 15% de casos de ceguera. La presión interna en el globo ocular aumenta. El tratamiento puede ser a base de colirios (que mejoran el drenaje pupilar), comprimidos (que reducen la producción de fluido) o cirugía (para crear nuevos o más anchos canales de drenaje en el ojo). Como tiene cierto componente hereditario, si sus familiares lo sufren, usted debe someterse a un examen visual periódico, que incluya una toma de la tensión ocular.
  • La retinopatía es una complicación de la diabetes o de la hipertensión en la que la sangre o el exudado se fugan por los capilares (pequeños vasos sanguíneos). A menudo conduce a la ceguera.
  • Los tumores en el ojo son bastante infrecuentes. El cáncer más común es el melanoma maligno de la coroides, frecuente en personas de mediana edad y en mayores. El melanoma puede desaparecer gracias a la terapia láser pero, para evitar la expansión del cáncer, se suele extirpar también el ojo.
  • La degeneración macular, un trastorno indoloro de la parte de la retina responsable de la agudeza visual, es muy común entre las personas mayores. Produce una pérdida gradual de la visión central, aunque no una ceguera completa. La terapia conláser puede ayudar, pero esta degeneración no es tratable en la mayoría de los casos.

¿Cómo tener unos ojos saludables?

Los ojos necesitan el mejor cuidado posible, así como una permanente atención y protección, particularmente contra la luz solar directa y, sobre todo, en profesiones y deportes de alto riesgo.

El cansancio y el enrojecimiento de los ojos son el resultado de forzar los músculos oculares. Las causas más habituales suelen encontrarse en una iluminación insuficiente o mal dirigida, en la excesiva claridad (ya sea del sol o la nieve), o en las pantallas de televisión o del ordenador.

Si trabajas en un sitio cerrado, dale descanso a tus ojos regularmente mirando a tu alrededor, a objetos cuanto más distantes mejor. Mantén una postura ergonómica a la hora de trabajar en la oficina, lo que garantizará una distancia saludable entre tus ojos y la pantalla.

No dejes de hacerte una revisión anual de la vista, sobre todo, si tu trabajo depende en gran medida de una buena capacidad visual o si eres mayor de 50 años. Ya que las revisiones pueden no prevenir algunos problemas degenerativos, detectar un problema en una etapa precoz puede llegar a ser vital a la hora de mantener una buena vista o no sufrir una pérdida de la misma.

Redactado por www.sanitas.es Supervisado por el Dr. Ignacio Orive

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