Terapia con ventosas (Cupping)

El cupping o terapia con ventosas procede de las prácticas curativas de los antiguos chamanes de Mesopotamia. Consiste en la aplicación de ventosas sobre la piel, con las que se hace el vacío, succionando la piel y parte del músculo, de tal modo que se abren los poros y favorece la circulación sanguínea y linfática. Las ventosas tienen forma de copa (cup en inglés) y en la actualidad se fabrican de cristal y plástico.

El vacío se realiza de diferentes formas. Si se utilizan las de cristal, se hace calentando con fuego su interior para que se consuma el oxígeno y se cree el vacío y el subsiguiente efecto de succión. Las de plástico vienen provistas de una bomba de succión o de peras de goma que permiten extraer el aire.

La terapia con ventosas se puede realizar con diferentes técnicas, en función de los objetivos del tratamiento:

  • Masaje: se aplica aceite en la zona a tratar con el fin de facilitar el desplazamiento de la ventosa mientras se mantiene el vacío, lo que permite realizar un masaje que facilita el movimiento de fluidos. Se utiliza para favorecer el drenaje linfático y sanguíneo, así como para eliminar las toxinas que contienen la sangre y la linfa.
  • Aplicación y extracción rápida de la ventosa: únicamente se utiliza sobre la espalda. Se aplica la ventosa y se retira rápidamente a los pocos segundos Esta técnica se utiliza solamente en la espalda, y es para hacer incidencia en los pulmones. Se aplica la ventosa, se deja dos o tres segundos y se repite la maniobra hasta recorrer toa la superficie sobre la que se desea actuar. Se utiliza especialmente en casos de congestión pulmonar.
  • Ventosa fija seca: se fija la ventosa sobre puntos específicos para tratar aquellos órganos que tienen sus puntos reflejos en la espalda. Igualmente se utiliza para el tratamiento de contracturas y otros bloqueos musculares que causan dolor.
  • Sangrado con ventosa: se pincha la piel y se coloca la ventosa, de modo que el efecto de succión provoca un leve sangrado. Esta técnica se utiliza en procesos inflamatorios con el fin de reducir la tensión o la congestión de la zona inflamada.

En términos generales, la terapia con ventosas se utiliza con diferentes objetivos terapéuticos:

  • Drenaje linfático.
  • Eliminar toxinas.
  • Tratar contracturas.
  • Terapia antiinflamatoria y analgésica.
  • Fortalecer los tendones.
  • Eliminar el exceso de grasa y la retención de líquidos.
  • Reducir edemas.
  • Dificultades respiratorias por diferentes causas.

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