Cáncer de huesos

El cáncer de huesos se produce por la aparición en uno de los huesos de un tumor maligno que destruye tejido óseo. Cuando el cáncer tiene su origen en el hueso, se denomina cáncer primario; pero cuando se trata de una metástasis que se produce por la diseminación de las células cancerosas  de un tumor que se ha producido en otro órgano (pulmón, próstata, mama, etc.), entonces hay que hablar de un tumor óseo secundario.

Causas del cáncer de huesos

Aunque en general no se conocen bien las causas, una pequeña parte de este tipo de cáncer es de origen hereditario. No obstante, se han identificado algunos factores que aumentan el riesgo de cáncer óseo, como es el caso de la exposición a altas dosis de radiación, como la que se administra en radioterapia, o los medicamentos para el tratamiento del cáncer. Salvo en el caso del condrosarcoma, la edad es un factor de riesgo, ya que es un cáncer que se produce con mayor frecuencia en niños. También el tener alguna deformación hereditaria de los huesos (enfermedad de Piaget) o la utilización de implantes metálicos permanentes para la reparación de fracturas pueden aumentar las probabilidades de desarrollar un cáncer de huesos.

Síntomas del cáncer de huesos

El dolor es el síntoma más característico del este tipo de cáncer, aunque también pueden darse otros:
  

  • Inflamación.
  • Fiebre.
  • Anemia.
  • Fracturas.
  • Pérdida de movilidad (cuando se produce en articulaciones).
cáncer de huesos

Tipos de cáncer de huesos

Hay diferentes tipos de cáncer de huesos, dependiendo del tejido en el que se haya originado:
  

  • Osteosarcoma: es aquél que afecta al tejido osteoide, que es el más duro y compacto de los que componen el hueso. Se produce en el tejido nuevo de huesos en crecimiento por lo que afecta fundamentalmente a niños.
  • Condrosarcoma: se origina en el cartílago, es decir en el tejido que protege las articulaciones. Suele producirse entre los 50 y 60 años de edad.
  • Sarcoma de Ewing: se inicia en el tejido nervioso inmaduro, concretamente y de manera más frecuentemente en la médula ósea.
      

Tratamiento del cáncer de huesos

El tratamiento del cáncer de huesos dependerá del tipo, el tamaño del tumor, su ubicación, el grado de desarrollo y la edad del paciente:
  

  • Cirugía: es la opción terapéutica más habitual. Los tratamientos previos a la cirugía y el desarrollo de las técnicas quirúrgicas permite en la actualidad evitar la amputación total del miembro afectado (un brazo o una pierna).
  • Quimioterapia: se utiliza para el tratamiento del osteosarcoma y el sarcoma de Ewin, pero no del condrosarcoma.
  • Radioterapia: se utiliza en combinación con la cirugía y en pacientes que no desean ser intervenidos quirúrgimaente.
  • Criocirugía: en ocasiones se utiliza en sustitución de la cirugía, aplicando nitrógeno líquido sobre el tumor para destruir las células cancerosas.
      

Una vez superado exitosamente el tratamiento, el paciente que ha sufrido un cáncer de huesos deberá someterse a seguimiento, ya que existe un riesgo de que el cáncer se reactive, pudiendo aparecer en otros huesos.

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