Rechazo de implantes dentales

En relación al rechazo o pérdida del implante dental, cabe advertir que técnicamente el término rechazo se utiliza de una manera inapropiada, ya que es altamente improbable que el organismo humano produzca una respuesta inmunológica contra el titanio puro con que se fabrican los implantes, dada la elevadísima biocompatibilidad de este material. Lo correcto es hablar del fracaso del implante, lo que puede ocasionar la caída del mismo o la necesidad de extraerlo ante circunstancias clínicas concretas que pueden desencadenar diferentes factores, unos patológicos y otros derivados de la técnica quirúrgica.

El fracaso o rechazo del implante dental se puede originar en las diferentes etapas del procedimiento. En la primera fase del tratamiento, en la que se realiza la intervención quirúrgica para la colocación del implante, las causas son las siguientes:

  • posibles infecciones que se produzcan durante la intervención o el postoperatorio (periimplantitis)
  • que no se produzca correctamente la fusión del implante al hueso (osteointegración)
  • que el paciente sea fumador. El tabaquismo puede afectar al proceso de osteointegración e impedir que se fije el implante
  • si se realiza el implante en un paciente con diabetes grave no controlada
  • si el paciente sufre alguna enfermedad ósea que afecte al maxilar
  • puede ocurrir en pacientes tratados con bifosfonatos frente a la osteoporosis y también en enfermos de cáncer en tratamiento con quimioterapia y radioterapia
  • si la técnica quirúrgica utilizada no es correcta o la indicada para las características del paciente
  • en ocasiones, con el fin de abaratar costes se utilizan implantes de baja calidad, sea porque no son de titanio puro o porque la superficie a la que se fija el hueso no es la adecuada.

Una vez realizado el implante y superado el postoperatorio el fracaso del mismo se puede producir por los siguientes motivos:

  • causas similares a las que se dan en la primera fase, como son las infecciones (periimplantitis, tabaquismo y tratamientos con bifosfonatos, quimioterapia o radioterapia
  • una higiene oral incorrecta o que no sea posible realizarla en torno al cuello del implante
  • que los implantes no sea suficientes para equilibrar y soportar la carga de las fuerzas de masticación
  • que las prótesis que se colocan sobre el implante no hayan sido correctamente diseñadas.

Aunque las posibles causas del fracaso o rechazo de un implante dental son numerosas, es importante señalar que si éste es de buena calidad y lo coloca un profesional cualificado, el riesgo de fracaso es de apenas un 2%.

Pero no es menos importante que la persona a la que se realiza un implante dental siga las recomendaciones de su odontólogo para evitar el fracaso del trasplante. Entre ellas hay que destacar la necesidad de ir a consultas de revisión cada tres o seis meses, dejar de fumar si se es fumador y mantener una meticulosa higiene dental.

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