Proceso del parto

icono cerrar

Recordatorio de datos de acceso

Marca la casilla "Recuerda mis datos de acceso" si quieres que el usuario y la contraseña con los que estás accediendo a Mi Sanitas queden guardados de forma permanente en el navegador que estás utilizando. Si marcas la casilla, la próxima vez que accedas a Mi Sanitas desde este ordenador y con el mismo navegador no tendrás que introducir de nuevo la contraseńa.

NO marques esta casilla en ningún caso si estás en un ordenador público o compartido. Cualquier persona que utilice este ordenador podría acceder a tu cuenta en Mi sanitas sin necesidad de conocer tu usuario y contraseña.

embarazo y maternidad
  • Información
Volver
  • 6
  • imagen una estrella
  • imagen una estrella
  • imagen una estrella
  • estrella vacia
  • estrella vacia
  • 2 Votos

Proceso del parto

El parto es la terminación fisiológica del embarazo mediante la expulsión de un feto maduro por vía natural. Esta definición corresponde al término médico de “parto eutócico”, es decir, aquel que se produce entre las semanas 37 y 42 y tiene lugar por vía vaginal. Las variaciones en torno a estos tres puntos corresponden a los llamados “partos distócicos”, en los cuales incluimos:

• Según la edad gestacional:
   Parto pretérmino: antes de las 37 semanas.
   Parto postérmino: pasadas las 42 semanas.

• Según la presentación:
   Podálica o de nalgas.
   Transversa.

• Vía no vaginal:
  Cesárea

Factores que intervienen en el desencadenamiento del parto

Son varios, confluyendo en la mayoría de ellos en torno a las 40 semanas de gestación:

• Factores hormonales

El balance hormonal que existía, favoreciendo el mantenimiento del embarazo, se rompe al final de la gestación por el predominio de factores que estimulan la dinámica del parto y la dilatación cervical. La hormona oxitocina es la principal responsable de las contracciones uterinas.

• Factores musculares

La sobredistensión de la musculatura uterina hace que las fibras musculares se exciten, contribuyendo así al inicio del parto.

• Factores placentarios y fetales

El envejecimiento progresivo de la placenta produce una disminución de los niveles de progesterona. La maduración del feto contribuye a que éste comience a liberar oxitocina, que pasa a la madre.

• Factores nerviosos

En el útero existen terminaciones nerviosas que durante la gestación están bloqueadas por la progesterona; al disminuir ésta, dichos receptores nerviosos se ven libres, pueden ser estimulados e iniciar la contracción uterina.

Períodos del parto

• Dilatación.
• Expulsivo.
• Alumbramiento.

Dilatación

Abarca el intervalo de tiempo que transcurre entre el inicio del trabajo del parto y la dilatación completa del cuello uterino (10 cm.)

Generalmente, la duración de la dilatación es más corta en multíparas (6-8 horas) que en primíparas (8-12 horas).

Cuidados generales: iniciado el parto, se toman las siguientes medidas:

• Enema rectal.
• Rasurado perineal y lavado con solución antiséptica de la zona.
• Restricción de líquidos y alimentos.
• Apoyo psicológico.
• Durante esa fase se puede deambular. Esto ayuda a facilitar la dilatación, activa la circulación y evita el encamamiento prolongado.

Controles durante la dilatación

1.- Obstétrico

Deben efectuarse periódicos tactos vaginales y exploraciones abdominales. Se consigue, así, comprobar la evolución de la dilatación cervical, el descenso y la rotación de la presentación. Igualmente se realizarán periódicos controles de las constantes vitales y de la evolución obstétrica.

2.- Fetal

Existen diferentes métodos para evaluar el bienestar fetal:

• Auscultación del latido cardiaco fetal, mediante estetoscopio de Pinard o trompetilla, durante la contracción.
• Doppler o ultrasonido, para detectar la frecuencia cardiaca fetal en contracción.
• Monitorización, que realiza un control continuado de la dinámica uterina y del latido fetal.

A la dilatación de los últimos 2-3 cm. se le llama período de transición. En él algunas mujeres pueden percibir ciertos cambios:

• En las contracciones: ahora son casi ininterrumpidas y, a veces, arrítmicas.
• En el estado de ánimo: la parturienta se encuentra cansada, intranquila, irritable, puede llegar a perder el control que hasta entonces tenía e, incluso, criticar la ayuda que le proporcionan sus allegados.
• Manifestaciones vegetativas: calambres, tiritonas, náuseas, sudoración profusa, sofocación, hipo, tenesmo…
• Ganas de empujar: que deberá controlar y reprimir mientras no exista una dilatación completa.

En estos momentos el personal sanitario comprobará la evolución del parto, pues las manifestaciones citadas pueden indicar que ha culminado la primera fase y que comienza el segundo período, para lo cual se trasladará a la parturienta a paritorio.

Expulsivo

Comienza con la dilatación total del cuello, la rotura de la bolsa, el encajamiento de la cabeza en el canal del parto y concluye con la expulsión completa del recién nacido. Lo más habitual es que, además de contracciones, y coincidiendo con el punto álgido de éstas, aparezcan pujos o ganas de empujar.

Actitud fetal

Con objeto de acoplarse a la forma y al reducido espacio que le proporciona el canal del parto o de salida, el feto debe realizar varios movimientos:

• Encajamiento y flexión de la cabeza.
• Descenso y rotación interna (gira sobre sí mismo como un tornillo).
• Deflexión y salida de la cabeza.
• Rotación externa y salida de los hombros y del resto del cuerpo.
Esta es la fase más estresante para el feto, por lo que será imprescindible la correcta colaboración de la madre para que se desarrolle de una forma óptima.

Actitud materna

En nuestro país la actitud que se adopta en el paritorio es la llamada “posición obstétrica” o de litotomía dorsal. Es decir, madre tumbada en la camilla con las rodillas flexionadas (similar a la posición adoptada en las revisiones ginecológicas). En esta fase, la colaboración de la madre se basará en empujar, bien coincidiendo con sus contracciones o bien bajo las órdenes de su ginecólogo o matrona. Es aquí, también, donde la colaboración del padre puede tener un papel relevante, tanto desde el punto de vista psicológico como activamente.

Cuando el niño ha progresado lo suficiente para llegar a abombar el periné de la madre, ésta dejará de empujar durante unos momentos, con el fin de que se le realice la episiotomía o corte perineal, que tiene como finalidad principal ampliar la salida del canal del parto y así acortar y mejorar esta última fase del expulsivo. La episiotomía evita que debido al empuje de la madre y la presión de la cabeza al salir, se produzca desgarros perineales que son mucho más difíciles de reparar.

Tras el nacimiento, el niño permanecerá unido a la madre por el cordón umbilical, que se pinzará a continuación. Entonces se puede considerar que el expulsivo ha concluido, dejando paso a la tercera fase o período de alumbramiento.

Si la expulsión se demora más de 30 minutos en multíparas o más de una hora en primíparas, entrará en consideración la extracción fetal mediante instrumentación o incluso la cesárea si se tienen dudas sobre el éxito o la posibilidad de una expulsión por vía natual sin riesgos excesivos para la madre y/o el feto.

Alumbramiento

Es el último período del parto y comprende la expulsión de la placenta, del resto del cordón umbilical y de las membranas que envolvían al feto. Su duración es variable, alrededor de 30 minutos como máximo.

Durante este tiempo aparecen contracciones más suaves, a veces imperceptibles, que tienen por objeto desprender la placenta del útero y deslizarla hacia el exterior. Acompañándolas, puede aparecer una hemorragia de unos 200 cc. y además modificarse también la posición del fondo uterino, quedando tras el desprendimiento de la placenta a la altura del ombligo y algo desviado hacia la derecha. Concluido el alumbramiento, el útero va recuperando poco a poco su tono. Esto es esencial para evitar hemorragias genitales muy importantes.

Una vez desprendida, el ginecólogo examinará la placenta, verificando su buen estado, que se haya eliminado en su totalidad y la conclusión del alumbramiento. En este momento se procede a la inspección del aparato genital y a la sutura de la episiotomía.

Si se han concertado los servicios de almacenamiento de sangre del cordón umbilical, este material se recogerá y se procesará según el protocolo establecido para su posterior almacenamiento y conservación.


Volver
  • Valora este artículo

Calcular Seguro Salud

Contratación telefónica
901 400 502

Abre en nueva ventana
      Abre en nueva ventana : Tu opinión